
El número de conectores influye más en el uso de una estación que la potencia total instalada
La implementación de la infraestructura de recarga rápida no siempre resulta en los resultados deseados al instalar cargadores con mayor capacidad de potencia. De acuerdo con los datos publicados por Kempower, para una estación pública, disponer de más vehículos cargando simultáneamente puede tener un impacto significativo en su utilización, más allá del aumento de los kilovatios máximos disponibles.
La empresa finlandesa ha llegado a esta conclusión tras un análisis exhaustivo de estaciones públicas de Norteamérica conectadas a ChargEye, su plataforma especializada en gestión y análisis de recarga. De acuerdo con los resultados obtenidos, el número de conectores exhibe una relación aproximada de tres a uno con la utilización de una estación en comparación con la potencia total instalada.

Ocho puntos de carga pueden cambiar por completo el rendimiento de una estación.
Una de las comparaciones más significativas surge al contrastar instalaciones pequeñas con otras de mayor capacidad. Los emplazamientos equipados con dos conectores exhibieron tasas de utilización cercanas al 2%, mientras que aquellos con ocho se aproximaron al 10%. Esta diferencia es significativamente mayor en comparación con el simple incremento en la potencia disponible.
Como se ha mencionado anteriormente, el efecto en cuestión también se refleja en la energía suministrada. De acuerdo con los datos recabados por Kempower, las estaciones equipadas con ocho conectores entregaron un promedio de 128.342 kWh, lo que representa más del doble de los 61.453 kWh registrados en aquellas con cuatro puntos de conexión. La empresa estima que permitir la carga simultánea de múltiples vehículos contribuye significativamente al uso eficiente de la instalación y al potencial de ingresos.
Por otro lado, es importante destacar que el aumento de la potencia máxima genera una diferencia significativamente menor. El análisis sitúa la utilización alrededor del 3% en instalaciones de aproximadamente 100 kW y ligeramente por encima del 5% en aquellas que alcanzan los 400 kW. Esta situación se explica en parte porque la potencia anunciada por los fabricantes de automóviles corresponde normalmente a un pico que solo se mantiene durante una parte de la sesión.
La potencia máxima del coche no es la potencia que utiliza durante toda la carga.
Un vehículo eléctrico compatible con 250 o 300 kW puede alcanzar dicha cifra durante unos minutos, pero la potencia disminuye progresivamente a medida que aumenta el estado de carga de la batería. Por este motivo, Kempower sitúa alrededor de 100 kW por vehículo, uno de los puntos más eficientes cuando todos los conectores de una estación están ocupados.
Además, la compañía se compromete a implementar sistemas avanzados que puedan distribuir dinámicamente la potencia disponible. En lugar de destinar una cantidad fija para cada cargador, el sistema distribuye la energía según las necesidades de cada vehículo en tiempo real. Tras el análisis llevado a cabo sobre las estaciones norteamericanas, se ha determinado que las instalaciones con carga distribuida presentan una utilización un 83% superior a las configuraciones con potencia fija.
Este tipo de arquitectura permite ampliar el número de puntos sin necesidad de sobredimensionar la instalación desde el principio. Kempower emplea actualmente sistemas modulares capaces de repartir potencia entre varios conectores y asegura que esta configuración permite aprovechar mejor una misma conexión a la red.

Los datos proceden de la propia empresa que vende esta tecnología.
Sin embargo, es preciso señalar que los resultados mencionados requieren de un análisis más profundo y la consideración de diversos factores contextuales. El estudio ha sido elaborado por Kempower, fabricante especializado en sistemas de carga distribuida y gestión dinámica de potencia, y se basa únicamente en estaciones norteamericanas conectadas a su propia plataforma. Por tanto, los datos reflejan una correlación entre el número de puntos y su utilización, pero no demuestran que añadir conectores sea por sí solo la causa de ese aumento.
A pesar de esta limitación, el análisis aborda otra variable significativa para el despliegue de la recarga pública. En contraste con una estrategia enfocada exclusivamente en la instalación de cargadores cada vez más potentes, los datos de Kempower indican que el incremento en el número de vehículos que pueden conectarse simultáneamente puede tener un impacto más significativo en la energía suministrada y el aprovechamiento económico de una estación.
Escrito por José Miguel Fernández Gómez.




















