
El neumático sin aire para flotas de última milla.
En un vehículo militar, el blindaje resulta ineficaz cuando una rueda queda inutilizada y obliga a detenerse. Michelin ha abordado este problema eliminando directamente el elemento que provoca la mayoría de estas averías: el aire a presión. El sistema X Tweel, integrado en la rueda, constituye una solución innovadora que fusiona ambos componentes en una sola unidad, ofreciendo una mayor resistencia a la desinflamación causada por impactos, cortes o metralla.
La tecnología aplicada a la rueda no la convierte en una pieza imposible de destruir, pero sí evita el colapso inmediato asociado a un neumático convencional. El Ejército de los Estados Unidos de América ha realizado una evaluación de la goma en vehículos ligeros Polaris MRZR, los cuales son utilizados para desplazarse por terrenos complicados. Por su parte, la empresa Michelin ya comercializa versiones adaptadas a UTV, maquinaria industrial y equipos de jardinería.

Un neumático que soporta el peso sin utilizar aire.
En lugar de una cámara presurizada, el Tweel cuenta con un buje metálico conectado a la banda de rodadura mediante radios flexibles de resina. Estos elementos se deforman al superar obstáculos como piedras, desniveles o baches, y posteriormente recuperan su posición original, absorbiendo parte del impacto y distribuyendo las fuerzas de manera uniforme alrededor de la rueda.
La banda exterior exhibe una configuración similar a la de un neumático todoterreno, pero debajo integra una estructura semirrígida que sostiene la carga. En el caso de que un radio sufra daños, el resto de los radios pueden continuar soportando el vehículo sin que se produzca una pérdida repentina de presión. Asimismo, se elimina la necesidad de verificar la presión de los neumáticos o transportar una rueda de repuesto, un gato y equipo para la reparación de pinchazos.
Esta configuración resulta de especial utilidad en vehículos de pequeñas dimensiones que deben mantener la movilidad en superficies con piedras, restos metálicos o escombros. Las versiones actuales para ATV y UTV admiten, según la medida, cargas máximas de entre 230 y 325 kilos por rueda y velocidades de hasta 80 o 100 km/h. Estas cifras son suficientes para plataformas ligeras, pero no cumplen con los requisitos necesarios para un blindado de más de 20 toneladas.

Las furgonetas de última milla pueden ser el primer paso.
La aplicación más cercana a las carreteras convencionales no está apareciendo en los turismos particulares, sino en los vehículos comerciales ligeros. Michelin ha desarrollado para ellos el Uptis, una solución sin aire diferente al Tweel y preparada para soportar las cargas y velocidades de automóviles y furgonetas. DHL inició una prueba con cerca de 50 vehículos de reparto en Singapur, mientras que La Poste implementó otro programa con aproximadamente 40 unidades en Francia.
Las rutas urbanas de última milla ofrecen un entorno propicio para evaluar esta tecnología. Estas furgonetas recorren grandes distancias y realizan paradas frecuentes, por lo que un simple pinchazo puede interrumpir una jornada completa de reparto. Al eliminar el aire, se anulan las revisiones de presión y se mitiga el riesgo de retirar anticipadamente un neumático por un pinchazo o por haber circulado desinflado.
Michelin ha confirmado que sus prototipos Uptis han acumulado cerca de tres millones de kilómetros en flotas de Francia, Estados Unidos y Singapur. No obstante, es importante destacar que estas experiencias continúan teniendo un alcance limitado y no representan una comercialización general. En 2026, la compañía sigue definiendo Uptis como un prototipo y no ha comunicado públicamente una fecha de lanzamiento, un precio ni una implantación en flotas españolas.
Actualmente, no se ha anunciado una versión de este sistema para camiones pesados. De acuerdo con la información oficial, Uptis se centra en el sector de turismos y vehículos comerciales ligeros, mientras que el Tweel disponible se concentra en maquinaria, UTV y aplicaciones de velocidad moderada. Su llegada al mercado estará condicionada por factores como el coste, las medidas disponibles, la homologación y su durabilidad en comparación con un neumático convencional.
Escrito por José Miguel Fernández Gómez.





















