
El neumático para vehículos eléctricos con 43% de materiales reciclados
Continental ha presentado recientemente un neumático experimental que incorpora aproximadamente un 43% de materiales reciclados, diseñado específicamente para vehículos eléctricos. Este prototipo ha sido desarrollado en el marco del proyecto europeo ZEvRA, una iniciativa financiada por la Unión Europea que tiene como objetivo fomentar la economía circular en el sector de los vehículos de baterías. El proyecto reúne a 28 socios provenientes de diversas áreas de la industria.
ZEvRA, acrónimo de «Zero Emission Electric Vehicles Enabled by Harmonized Circularity», es un proyecto que finalizará en 2026 tras dos años de trabajo. El propósito del proyecto es examinar de qué manera se puede optimizar el uso de materiales y componentes a lo largo de toda la cadena de valor del vehículo eléctrico con el fin de disminuir el consumo de recursos y, por ende, fomentar su reutilización y reciclaje.

Compromiso entre sostenibilidad y rendimiento.
En el caso de los neumáticos, el desafío es particularmente complejo, ya que no se trata de productos fabricados a partir de un único material, sino de una combinación de materias primas con propiedades muy específicas que deben funcionar conjuntamente para garantizar diversas características, como agarre, durabilidad, eficiencia y seguridad. Por lo tanto, la integración de una alta proporción de materiales reciclados sin comprometer sus prestaciones representa un desafío técnico significativo.
El prototipo de Continental ha obtenido la máxima calificación en la etiqueta europea de resistencia a la rodadura. En su desarrollo se han empleado materiales de alta resistencia, como aceite de tall reciclado, acero, caucho procedente de neumáticos fuera de uso y fibras de poliéster fabricadas a partir de botellas de PET recicladas.
Asimismo, se han implementado procesos como la pirólisis, mediante la cual es posible la recuperación de materiales de los neumáticos al final de su vida útil, tales como el negro de carbono recuperado o rCB. Además, el prototipo incorpora una variante alternativa de sílice obtenida a partir de arena residual procedente, entre otros lugares, de fundiciones.
Andreas Topp, responsable de Desarrollo de Plataformas e Industrialización de Neumáticos para Turismos de Continental, destaca que «los materiales circulares pueden ayudar a ahorrar recursos y energía al tiempo que reducen las emisiones de gases de efecto invernadero. Son fundamentales para hacer que la movilidad sea más sostenible».
«Disponemos de una extensa trayectoria en el ámbito del desarrollo de materiales de alto rendimiento a partir de fuentes renovables y recicladas. Nuestro neumático conceptual muestra lo que es técnicamente posible hoy, al tiempo que sirve como catalizador para las innovaciones del mañana», añade.

La dificultad de trasladar el concepto a gran escala.
Uno de los principales retos a superar para el desarrollo de este tipo de neumáticos es la disponibilidad de materiales reciclados a escala industrial. Ante esta situación, Continental considera necesario establecer normas comunes que permitan determinar qué materiales pueden ser considerados reciclados y bajo qué condiciones. La compañía exige cadenas de suministro estables y procedimientos coordinados a nivel internacional para garantizar que estos materiales puedan llegar a los fabricantes en cantidades suficientes.
Según Jorge Almeida, responsable de Sostenibilidad del área de Neumáticos de Continental, el objetivo debe ir más allá de los prototipos: «El siguiente paso es establecer tecnologías de reciclaje innovadoras a escala industrial y crear flujos de materiales cerrados. Esta medida es crucial para impulsar la transición hacia una economía circular que sea respetuosa con los recursos y el medioambiente».
El neumático ZEvRA no se limita al uso de materiales reciclados, sino que incorpora aproximadamente un 13% de componentes provenientes de materias primas renovables y un 25% adicional de materiales certificados mediante el sistema de balance de masas. En términos generales, más del 80% de los materiales empleados en el proceso de producción provienen de una de estas tres fuentes.
«Sería aconsejable desarrollar un enfoque estandarizado para el cálculo y la presentación de informes mediante un diálogo estrecho entre los responsables políticos y las partes interesadas. En caso de implementarse mediante regulación, es crucial que este sea sencillo, transparente y fácil de entender para los consumidores, con el fin de promover un progreso tangible en lugar de generar burocracia innecesaria», concluye Almeida.
Escrito por José Miguel Fernández Gómez.




















