Como quitar los gases de escape para pasar la ITV.
24 de agosto de 2026
La regulación de la conducción autónoma de nivel 3 y 4.
25 de agosto de 2026

El Detroit Electric Model 75B de 1918 tenía 42 baterías, 4,3 CV y 129 km de autonomía

            Mucho antes de Tesla, del Nissan LEAF e incluso de que el automóvil de combustión terminase imponiéndose como la forma dominante de movilidad, los coches eléctricos ya circulaban por las carreteras. Uno de los supervivientes ha reaparecido recientemente, tras un siglo de ausencia. El vehículo en cuestión es un Detroit Electric Model 75B fabricado en 1918 que ha salido a subasta con motivo de la Monterey Car Week, lo que permite constatar el estado de la tecnología de hace más de un siglo. 

            Aunque su ficha técnica pueda parecer modesta en comparación con la de los vehículos eléctricos contemporáneos, contiene información relevante que no debe pasarse por alto. De acuerdo con la información proporcionada por Mecum Auctions, el vehículo tenía una capacidad de recorrido aproximada de 129 kilómetros en condiciones óptimas. Esta autonomía es comparable e incluso superior a la ofrecida por algunos de los primeros automóviles eléctricos modernos que llegaron al mercado varias décadas después. Sin embargo, es importante destacar que su velocidad máxima era de apenas 32 km/h.

Un coche eléctrico con 42 baterías de plomo.

            Para comprender este automóvil, es necesario retroceder hasta una época en la que la tecnología aún no había definido el dominio de la industria. En el contexto de la transición hacia la electrificación del sector automotriz, los vehículos eléctricos coexistieron con los de gasolina, ofreciendo beneficios notables en ese momento. Estos vehículos eran caracterizados por su funcionamiento silencioso, ya que no emitían los gases desagradables que solían producir los motores de la época. Además, eliminaban la necesidad de arrancar el propulsor manualmente mediante una manivela.

            El Detroit Electric Model 75B fue fabricado por Anderson Electric Car Company, y su sistema de propulsión resulta fascinante cuando se considera desde la perspectiva actual. El sistema de alimentación eléctrica del modelo en cuestión constaba de 42 baterías independientes de plomo-ácido, organizadas en dos grupos idénticos. Estas se distribuían en 21 unidades instaladas en la parte delantera del vehículo y las restantes 21 unidades acopladas en la parte posterior. 

            La energía generada por dicha infraestructura alimentaba un único motor eléctrico instalado debajo del suelo. El vehículo en cuestión desarrollaba únicamente 4,3 CV, los cuales eran enviados hacia un diferencial situado en el eje trasero. No era imperativo lograr grandes prestaciones, ya que el Detroit Electric estaba diseñado para desplazamientos tranquilos y su velocidad máxima, como se ha mencionado anteriormente, se situaba en aproximadamente 32 km/h. A pesar de estas limitaciones, es digno de mención que en 1918 se lograra una autonomía de aproximadamente 129 km. Es evidente que realizar una comparación directa entre dicha cifra y los ciclos de homologación actuales carece de fundamento.

Su interior también se aleja de los estándares actuales.

            El ejemplar que ha perdurado hasta la actualidad presenta una discrepancia fundamental respecto al vehículo original. Se ha procedido a la sustitución de las antiguas baterías de plomo-ácido por otras de tecnología más avanzada. En el presente documento, no se ha especificado qué tecnología o capacidad tienen actualmente, ni tampoco cuál es la autonomía que pueden alcanzar con ellas.

            Su habitáculo resulta casi tan interesante como la mecánica. El modelo Detroit Electric poseía una capacidad de transporte de hasta cuatro personas, sin embargo, su distribución interior exhibía una configuración significativamente distinta a la que posteriormente se tornaría estándar. El vehículo está equipado con un asiento tipo banco en uno de los lados y dos asientos individuales enfrente. El conductor parece situarse en el lado izquierdo de la banqueta.

            Asimismo, se ha prescindido de la implementación de un volante convencional. Para su dirección, se utiliza una palanca o timón, mientras que delante del conductor se encuentran dos pedales y existe un tercero situado junto a la base del asiento, aparentemente preparado para accionarse con el talón. La disposición única de las plazas permite que uno de los pasajeros se siente prácticamente enfrente del conductor. 

            El resto del interior evoca de manera ineludible una época pasada. Los asientos están tapizados en un robusto tejido acolchado, las ventanas posteriores están equipadas con cortinas y la carrocería cuenta con amplias superficies acristaladas verticales. En lo que respecta a su exterior, este ejemplar combina de manera acertada los colores negro y burdeos con unas finas ruedas de radios, que en la actualidad parecen más propias de una bicicleta. Tal y como se ha mencionado con anterioridad, el modelo en cuestión fue subastado el pasado sábado 15 de agosto en la localidad de Monterey, con un precio de salida de 100.000 dólares.

Temas del post

Contenido Relacionado

22 de agosto de 2026
La mayor llamada a revisión de la historia de los vehículos eléctricos por los tiradores de las puertas.
Descubre la mayor llamada a revisión de la historia de los vehículos eléctricos por los tiradores de las puertas.
Este sitio está registrado en wpml.org como sitio de desarrollo. Cambia a una clave de sitio de producción en remove this banner.