La mayor llamada a revisión de la historia de los vehículos eléctricos por los tiradores de las puertas.
22 de agosto de 2026

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Diapositiva 1. Introducción.

            La clase desarrolla que se revisa y cada cuanto tiempo el mantenimiento de un vehículo eléctrico, su coste, y las implicaciones en la gestión de la flota.

Diapositiva 2. El mantenimiento del vehículo eléctrico.

  • Que se revisa en un vehículo eléctrico en cada mantenimiento.

            Es comprensible que surjan dudas acerca de las revisiones necesarias para un coche eléctrico al considerar su adquisición. No hay cambios de aceite, embrague ni correa de distribución. Sin embargo, se han implementado controles periódicos para evitar averías costosas y conservar la garantía.

            La diferencia fundamental entre un vehículo eléctrico y uno de gasolina o diésel no radica en la ausencia de mantenimiento, sino en la distribución de dicho mantenimiento a lo largo de otros componentes: batería de alto voltaje, sistema de refrigeración, frenos, neumáticos, software, climatización y elementos de seguridad.

            La revisión de un vehículo eléctrico implica una combinación de inspección mecánica tradicional y diagnóstico electrónico. El taller realiza una evaluación completa del vehículo, incluyendo la conexión a equipos de diagnóstico para la lectura de parámetros de la batería, el inversor, el cargador embarcado y los módulos de control.

            En términos prácticos, un mantenimiento básico generalmente abarca neumáticos, frenos, suspensión, dirección, líquidos auxiliares, filtro de habitáculo, luces, escobillas, climatización y actualización de software. No hay aceite de motor, bujías, filtro de combustible, turbo, embrague convencional y sistema de escape.

  1. Batería de alto voltaje y sistema de refrigeración.

            La batería constituye el componente más caro de un vehículo eléctrico, sin embargo, su mantenimiento difiere del de una batería convencional de 12 voltios. El taller se encarga de analizar el estado de salud del equipo, identificando posibles códigos de error, revisando la temperatura de trabajo, el equilibrio entre módulos y el funcionamiento de la refrigeración.

            Asimismo, es crucial comprender la vida útil de la batería de un vehículo eléctrico, ya que su degradación no está únicamente relacionada con la distancia recorrida. Diversos factores pueden incidir en la autonomía de un vehículo eléctrico, tales como la temperatura, los ciclos de carga, el uso de la carga rápida o el tiempo de conducción a máxima carga o con la batería en niveles muy bajos.

  1. Frenos, neumáticos y suspensión.

            Los frenos de un vehículo eléctrico tienden a tener una mayor durabilidad gracias a la tecnología de frenado regenerativo. Sin embargo, esto no implica que no requieran un mantenimiento adecuado. Al trabajar menos, en los discos y pinzas existe un mayor riesgo de oxidación, agarrotamiento o desgaste irregular si el vehículo circula frecuentemente en entornos urbanos y utiliza el freno mecánico de manera limitada.

  1. Neumáticos. 

            Se recomienda prestar especial atención a los neumáticos. El peso de la batería y el par instantáneo incrementan la exigencia sobre los neumáticos, especialmente en modelos potentes. Es fundamental realizar revisiones periódicas para controlar la presión, el desgaste interior, la alineación y el dibujo, con el fin de evitar un aumento en el consumo y garantizar la seguridad.

  • Cada cuanto hay que pasar revisión en un coche eléctrico.

            La periodicidad de la revisión varía según la marca y el modelo del vehículo, aunque muchos fabricantes recomiendan realizarla cada 15.000, 20.000 o 30.000 kilómetros, o bien una vez al año o cada dos años si no se alcanza ese kilometraje. El manual de mantenimiento, como documento técnico de referencia, prevalece sobre cualquier regla general.

            En un contexto de uso urbano con bajos kilómetros, es crucial cumplir con los plazos establecidos. Un vehículo eléctrico que haya recorrido un kilometraje reducido puede requerir igualmente una revisión de líquidos, frenos, neumáticos, climatización, batería de 12 voltios y, en ocasiones, actualizaciones de software.

    1. Primera revisión: qué suele incluir.

            La primera revisión suele ser más sencilla y económica. Por lo general, el enfoque se centra en la realización de diagnósticos, la ejecución de chequeos visuales, la sustitución de filtros de habitáculo, la inspección de neumáticos, frenos, presión, luces, niveles y posibles campañas técnicas. En el caso de que el vehículo sea nuevo, se comprueba asimismo que no existan avisos pendientes por parte del fabricante.

    1. Revisiones de mayor kilometraje.

            A partir de los 60.000 o 80.000 kilómetros, es posible que se requieran operaciones más costosas, tales como la sustitución del líquido de frenos, una revisión exhaustiva de la suspensión, el cambio de neumáticos, el alineado, el reemplazo del refrigerante del circuito de la batería en ciertos modelos o el mantenimiento específico del sistema de climatización.

  • Cuanto cuestan las revisiones de un coche eléctrico.

            El mantenimiento de un vehículo eléctrico tiende a ser más económico en comparación con un vehículo térmico equivalente. Sin embargo, es importante tener en cuenta que no existe una tarifa única para este servicio. El precio puede variar en función de la marca, el plan oficial, la ciudad y las operaciones incluidas. En el caso de modelos urbanos, una revisión básica puede situarse aproximadamente entre 90 y 180 euros, siempre y cuando no sea necesario sustituir neumáticos, batería de 12 voltios u otros componentes.

            En el caso de los vehículos compactos y SUV familiares, el coste de una visita intermedia puede variar entre 150 y 300 euros. En el caso de los eléctricos Premium, con ruedas grandes, suspensión compleja y más electrónica, determinadas revisiones pueden superar los 300 o 400 euros. Por lo tanto, se recomienda solicitar un presupuesto detallado y verificar si el fabricante incluye campañas, diagnósticos y actualizaciones dentro del mantenimiento programado. 

  • Tabla orientativa de mantenimiento.

         Estos importes son meramente orientativos. Un utilitario eléctrico no supone el mismo coste de mantenimiento que un SUV de más de dos toneladas, y una rueda de 19 o 20 pulgadas puede tener un impacto más significativo en la factura anual que la propia revisión programada. 

  • Componentes que no se cambian en un eléctrico.

            La gran ventaja del vehículo eléctrico radica en la eliminación de numerosas piezas expuestas a un desgaste constante en un motor de combustión interna. No hay aceite de motor, filtro de aceite, filtro de combustible, bujías, calentadores, correa de distribución, embrague tradicional ni caja de cambios compleja con varias marchas.

            Esta simplicidad reduce el riesgo de averías y la necesidad de visitas al taller, pero no exime de un mantenimiento adecuado del vehículo. Factores como el peso, la electrónica de potencia, la gestión térmica y el precio de algunos componentes justifican la importancia de las revisiones.

  • Carga, conectores y software: el mantenimiento que no siempre se ve.

            El puerto de carga, el cable y el cargador embarcado también forman parte del mantenimiento. El taller está capacitado para revisar posibles bloqueos, tapas, errores de comunicación y el estado de los conectores, especialmente si el vehículo se carga a diario en la vía pública o en áreas públicas.

            Es crucial conocer el funcionamiento del conector Tipo 2 y del CCS para distinguir entre la carga doméstica o pública en corriente alterna y las cargas rápidas realizadas durante los desplazamientos. En ambos casos, un conector dañado o sucio puede provocar cortes de carga, calentamientos o mensajes de error.

            Cuando se viaja con frecuencia, el CCS Combo 2 adquiere una relevancia destacada, ya que permite la carga rápida en corriente continua. Su uso no presenta complicaciones; sin embargo, el empleo de potencias excesivas puede incrementar la temperatura de la batería y acelerar su desgaste a largo plazo.

  • Actualizaciones de software y diagnosis.

            Cada vez más marcas se centran en corregir fallos o mejorar funciones a través de actualizaciones OTA de software (Over-The-Air o por el aire). Algunos componentes requieren un taller especializado para su mantenimiento, mientras que otras pueden ser atendidas de manera remota. Por lo tanto, se recomienda consultar durante cada revisión si existen campañas técnicas, ajustes de gestión térmica o mejoras de carga pendientes.

  • Batería de 12 voltios: la avería pequeña que puede dejarte tirado.

            Aunque pueda parecer contradictorio, un vehículo eléctrico también está equipado con una batería de 12 voltios. Alimenta cierres, centralitas, iluminación, relés y sistemas auxiliares. En caso de que se produzca una falla, el vehículo puede no arrancar a pesar de que la batería principal se encuentre cargada.

            Por lo tanto, resulta aconsejable realizar una comprobación de la batería de 12 voltios del vehículo con un multímetro en caso de que se produzcan avisos eléctricos, cierres lentos o fallos intermitentes. En el taller, se emplean herramientas más precisas para llevar a cabo una revisión exhaustiva. Sin embargo, es posible realizar una medición básica que permita anticipar posibles problemas antes de que el vehículo quede inmovilizado.

  • Como ahorrar en el mantenimiento sin descuidar la garantía.

            La forma más efectiva de gestionar el ahorro no radica en omitir revisiones, sino en respetar los plazos establecidos y mantener una atención meticulosa en los componentes que generan la mayor factura. Para ello, es necesario mantener la presión de los neumáticos en niveles adecuados, evitar aceleraciones bruscas continuas, no abusar de cargas ultrarrápidas y mantener el software actualizado.

En los modelos compatibles, es necesario confirmar que los servicios conectados, tales como el sistema Plug&Charge, funcionan con normalidad durante el proceso de revisión y actualización. Es importante destacar que, si bien esta operación no es de naturaleza mecánica, un mal funcionamiento de los certificados, el software o la comunicación puede impedir el inicio de la recarga automática y requerir el uso de una aplicación o tarjeta.

  • Que revisar antes de comprar un eléctrico usado.

            En el proceso de adquisición de un vehículo eléctrico de segunda mano, no es suficiente limitar la evaluación a la cantidad de kilómetros recorridos y al estado estético exterior. Sería aconsejable solicitar el historial de mantenimiento, los informes de diagnóstico disponibles, el estado actual de la batería, la potencia de carga real que acepta, las campañas técnicas realizadas y la garantía restante del sistema de alta tensión. Es importante destacar que un dato de autonomía, aunque detallado en el cuadro, no reemplaza la necesidad de una evaluación profesional del conjunto.

            Asimismo, es necesario verificar el desgaste de los neumáticos, el funcionamiento de la climatización, el cable de carga, el cargador doméstico si se incluye, los ruidos de suspensión y posibles impactos en los bajos. Una prueba de carga en corriente alterna, y en la medida de lo posible, otra en corriente continua, son fundamentales para identificar fallos de comunicación o limitaciones que no se detectan en una prueba de conducción estándar.

  • FAQs sobre las revisiones de un coche eléctrico.
    1. ¿Un coche eléctrico tiene menos mantenimiento que uno de gasolina?.

            Sí, el número de operaciones periódicas requeridas es menor, ya que no incluye aceite de motor, correa de distribución, embrague convencional, bujías ni sistema de escape. No obstante, se hace necesaria la implementación de controles de frenos, neumáticos, suspensión, climatización, batería de 12 voltios, refrigeración del sistema de alta tensión y software. El ahorro varía en función del modelo y puede verse reducido si se utilizan neumáticos de gran tamaño o si se requieren reparaciones electrónicas costosas.

    1. ¿Cuánto cuesta al año mantener un coche eléctrico?.

            En un uso estándar, el costo de las revisiones programadas oscila entre 150 y 400 euros anuales. Sin embargo, es importante destacar que estas revisiones no siempre se llevan a cabo de manera anual. Esta cifra no incluye neumáticos, daños por golpes, averías o la sustitución de la batería de 12 voltios. Un vehículo utilitario sencillo tiende a situarse en la parte inferior del rango, mientras que un SUV eléctrico de peso pesado o de categoría Premium puede exceder estas cantidades en lo que respecta a recambios, mano de obra y ruedas de mayor tamaño.

    1. ¿Hay que cambiar la batería de un coche eléctrico?.

            El cambio de la batería no se considera un procedimiento estándar durante los primeros años de funcionamiento y no forma parte de una revisión general. Las baterías comúnmente disponen de largas garantías y están concebidas para preservar una elevada capacidad a lo largo de múltiples ciclos. Se recomienda realizar un seguimiento exhaustivo de su estado de salud, la refrigeración, los avisos de diagnóstico y los hábitos de carga. Únicamente una degradación anormal, una avería interna o un daño físico justificarían la reparación de módulos o la sustitución de la batería entera.

    1. ¿Qué mantenimiento puede encarecer más la factura?.

            Los gastos que con mayor frecuencia incrementan el coste total suelen quedar excluidos de la revisión básica. Estos incluyen neumáticos de gran medida, alineación, batería de 12 voltios, componentes de suspensión, climatización y reparaciones del puerto o del cargador embarcado. La batería representa el componente más costoso, pero su reemplazo completo es poco frecuente. Para realizar una comparación efectiva de presupuestos, es fundamental distinguir entre el mantenimiento programado, los consumibles y las averías.

  • Implicaciones en la gestión de la flota.

            La principal consecuencia de no realizar el mantenimiento de un vehículo eléctrico son todas negativas como que se tienen más averías, un deterioro acelerado de los sistemas y componentes, la no actualización del software, una mayor devaluación del valor residual, y el vehículo está más tiempo parado sin prestar el servicio porque tiene más averías e incidencias.

            Se recomiendan implementar las siguientes medidas.

  1. Mantenimiento del vehículo.

            Se recomienda seguir las instrucciones y los tiempos de realización del fabricante del vehículo.

  1. El puerto y el cable de carga también forman parte del mantenimiento.

            También hay que realizar el mantenimiento de estos componentes, comprueba su estado físico, y que funcionan correctamente.

  1. Medidas de seguridad.

            La batería de un vehículo eléctrico tiene 400 o 800 voltios, hay que tomar las medidas apropiadas para manipular el sistema de alta tensión del vehículo, existe un procedimiento del fabricante del vehículo para realizarlo, como desconectar la batería de alta tensión, los cables de alta tensión son naranjas etc., siempre sigue el procedimiento de trabajo con el sistema de alta tensión.

  1. Formación a nuestros mecánicos.

            Hay que impartir formación continua a nuestros mecánicos en tecnología y mantenimiento del vehículo eléctrico, porque es una tecnología que evoluciona muy rápidamente.

  1. Taller externo.

            Si no tienes los recursos apropiados para realizar todas o algunas de las actividades del mantenimiento del vehículo eléctrico realízalo en un concesionario oficial o un taller externo.

  1. Recambios Premium.

            Utiliza recambios originales o de fabricantes Premium, no utilices recambios de segunda mano o de fabricantes de baja calidad.

            Un vehículo eléctrico requiere menos mantenimiento que un modelo de combustión, pero no puede considerarse exento de revisiones periódicas. Es fundamental respetar los plazos establecidos por el fabricante, realizar una inspección periódica de los neumáticos y frenos, verificar el estado de los sistemas de carga y mantener un registro detallado de las intervenciones de diagnóstico. Estas prácticas no solo protegen la garantía del vehículo, sino que también permiten identificar oportunamente cualquier problema que pueda afectar a la batería o a la electrónica de potencia, evitando así costosas reparaciones.

Diapositiva 3. Gracias por su tiempo.

            La clase ha desarrollado que se revisa y cada cuanto tiempo el mantenimiento de un vehículo eléctrico, su coste, y las implicaciones en la gestión de la flota. 

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