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Diapositiva 1. Introducción.

            La clase desarrolla qué cubre un seguro a terceros, cuándo es suficiente, y las implicaciones en la gestión de la flota.

Diapositiva 2. El seguro a terceros.

  • Que es el seguro a terceros.

            La protección de las víctimas de accidentes es una responsabilidad que exige comprender bien qué cubre un seguro a terceros, ya que esta póliza es el mínimo obligatorio para circular en España y muchos otros países. Su función es garantizar que, si provocas un siniestro por imprudencia o descuido, queden cubiertos los daños a otras personas o bienes. De este modo, se evitan reclamaciones económicas elevadas y se cumple con la legislación vigente. En un contexto de tráfico cambiante y mayor control vial, como refleja el seguimiento de incidencias en la situación de las carreteras que realiza la DGT, contar con esta cobertura es imprescindible.

            El seguro a terceros es la modalidad más básica y económica que, por ley, cubre los daños materiales y personales que puedas causar a otras personas (terceros) si eres responsable de un accidente, pero no cubre los daños de tu propio vehículo.

            Generalmente, incluye la responsabilidad civil obligatoria y, según la compañía, se puede ampliar con coberturas extra, como asistencia en viaje, defensa jurídica, robo, incendio y lunas. La opción «terceros ampliado» es popular, ya que añade estas coberturas por un coste moderado.

            De este modo, se indemnizan los daños materiales y personales causados a terceros, lo que permite circular con tranquilidad sin necesidad de contratar más coberturas.

            Conocer su alcance real ayuda a evitar pagos innecesarios y a elegir la póliza más adecuada en función del tipo y la antigüedad del vehículo.

  • Tipos de seguros a terceros.

            Esta categoría de seguros, además de ser la más económica, permite cumplir con la ley y proteger a otras personas, y también algunos elementos de tu propio coche, según la modalidad. Según la compañía, es posible ampliar la protección a cambio de una prima mayor.

            En un mercado donde cada vez hay más variedad de vehículos, desde compactos hasta familiares o SUV, las necesidades de cobertura pueden variar. Por eso, conviene conocer las tres modalidades habituales.

  1. Seguro a terceros básico.

            Es el seguro mínimo exigido por la legislación española y la de muchos otros países. Se trata de la opción más económica, ya que solo cubre los daños ocasionados a otras personas, incluidos sus bienes. La responsabilidad civil obligatoria tiene límites muy amplios: hasta 70 millones de euros por lesiones y 15 millones por daños materiales.

            A esta cobertura se le pueden añadir servicios adicionales como, por ejemplo, asistencia en carretera o defensa jurídica. Estas ampliaciones suelen incrementar ligeramente la prima anual, pero pueden ser útiles si realizas trayectos largos o aparcas en zonas con riesgo de accidentes.

  1. Seguro a terceros ampliado.

            El seguro a terceros ampliado incluye todas las coberturas del seguro a terceros básico y añade protección para algunos daños del vehículo asegurado. Las pólizas más comunes incluyen rotura de lunas, incendios, robo e incluso daños causados por colisiones con animales. 

            Es una opción muy elegida por los conductores de vehículos seminuevos o de uso habitual que buscan un equilibrio entre precio y tranquilidad, pero sin llegar a pagar el coste de un seguro a todo riesgo.

            Las coberturas que se puede ampliar más habituales son:

Ø      Rotura de lunas.

            Normalmente cubre la reposición o reparación de los cristales laterales, además de la luna trasera y el parabrisas.

Ø      Asistencia en viaje.

      Grúa, taxi, etc., si te averías.

Ø      Defensa jurídica.

      Gastos legales.

Ø      Incendio.

            La cobertura incluye los daños por incendio en todo el vehículo, tanto por dentro como por fuera.

Ø      Robo.

            Cubre tanto los daños producidos por el intento de robo como el propio robo.

Ø      Otras coberturas.

            Coche de sustitución o asistencia en caso de atropello a animales cinegéticos.

  1. Seguro a terceros con franquicia.

            En este caso, el asegurado asume una parte fija de los daños en caso de siniestro. Si contratas una franquicia de 500 euros y el coste de la reparación es de 1.500 euros, tú pagarás los 500 euros y la aseguradora cubrirá los 1.000 euros restantes.

            Es una fórmula que abarata la póliza, pero debes valorar si el importe de la franquicia se adapta a tu presupuesto. Se recomienda únicamente cuando el vehículo tiene cierto valor o cuando se quiere mantener un seguro económico sin renunciar a coberturas clave, como la de lunas o la de robo.

  • Factores que influyen en el precio del seguro a terceros.

            El precio de un seguro a terceros depende tanto del conductor como del vehículo. La edad, los años de experiencia, el historial de siniestros y el modelo concreto influyen directamente en la prima anual. También influye el coste de reparación del coche: por ejemplo, un híbrido o un modelo con tecnología compleja podría suponer reparaciones más costosas.

            A modo orientativo, un seguro básico suele situarse entre 150 y 250 euros al año. Las coberturas adicionales para lunas, asistencia en carretera o incendio pueden aumentar la prima en unos 50 euros, dependiendo de la compañía.

  • Cuándo es suficiente un seguro a terceros.

            El seguro a terceros es adecuado cuando el valor del vehículo no justifica coberturas adicionales. Es habitual en coches con varios años, vehículos de uso ocasional o modelos clásicos, ya que el coste de reparación no supone un gran desembolso para el conductor.

            En automóviles nuevos, de alta gama o con equipamientos costosos, puede resultar más adecuado un seguro a terceros ampliado o incluso uno a todo riesgo. Lo mismo ocurre si aparcas en la calle o circulas habitualmente por zonas muy transitadas. En vehículos familiares o SUV grandes, se suele recomendar una protección algo mayor debido al coste de reparación de la carrocería o las lunas.

  • Elección práctica del seguro a terceros.

            Seleccionar un seguro a terceros depende del uso real del coche, del presupuesto y del tipo de conducción. La póliza básica cumple con la responsabilidad civil exigida por la DGT y cubre adecuadamente los daños a terceros.

            Un terceros ampliado permite disfrutar de una protección más completa con un incremento moderado del precio, ideal para coches seminuevos o para quienes buscan añadir tranquilidades como lunas, robo o incendio. La opción con franquicia es recomendable cuando esta es baja y se está dispuesto a asumir una parte del coste.

            Para tomar una decisión conviene analizar el valor del vehículo, el entorno donde circula y cuánto costaría reparar un daño común. Comparar tarifas y coberturas ayuda a localizar una póliza acorde a tus necesidades sin pagar de más, facilita elegir una compra adecuada.

  • Seguro para flotas.

            Los seguros de flota son pólizas diseñadas específicamente para cubrir uno o varios vehículos pertenecientes a una misma empresa bajo un único contrato.

            Gracias a ellos, las empresas pueden unificar la gestión administrativa y financiera de todos sus vehículos en una única póliza. Esto reduce considerablemente el tiempo destinado a trámites administrativos y facilita el control de vencimientos, coberturas y reclamaciones.

            Además, los seguros de flota son altamente personalizables. Cada empresa puede ajustar las coberturas a las características y riesgos particulares de su actividad, y variar las coberturas específicas en función del tipo de vehículo o del uso al que esté destinado.

  • Implicaciones en la gestión de la flota.

            La principal consecuencia es el coste y la cobertura dependiendo del seguro contratado, y las ampliaciones de la cobertura.

            Se recomienda implementar las siguientes medidas.

  1. Seguro de flotas.

            El número mínimo de vehículos necesario para que una flota sea considerada como tal varía según la aseguradora, aunque generalmente oscila entre 5 y 10 vehículos. 

            Es esencial consultar con cada compañía de seguros para conocer sus criterios específicos y asegurarse de cumplir los requisitos.

  1. Seguro a terceros.

            El seguro a terceros en una flota es recomendable con vehículos con un bajo valor residual, normalmente a partir del 5-6 año del vehículo.

            Por mi experiencia es el seguro más utilizado en flotas, añadiendo ampliaciones en la cobertura con lunas, asistencia en la carretera o incendio.

  1. Ampliaciones de la cobertura.

            Se recomienda ampliar el seguro con lunas, y asistencia en carretera, e incendio o robo si se corren estos riesgos dependiendo del tipo de vehículo.

            Normalmente los vehículos de flota duermen en nuestras instalaciones por lo que la ampliación de robo no tiene mucho sentido. Si es un vehículo que duerme en la calle se puede contratar la ampliación del robo.

            Normalmente en las flotas grandes hay una persona o departamento encargado de la gestión del seguro, que realiza la defensa jurídica o la reclamación de las multas por lo que no se necesita incluirlo en el seguro a terceros, pero en una flota pequeña que no hay una persona que lo realiza es recomendable incluirlo. 

            En vehículos como barredoras, maquinaria de obra pública etc. las lunas son muy costosas, y es habitual que haya que sustituirlas.

            En las flotas de vehículos de recogida de residuos sólidos urbanos o limpieza viaria, en las que normalmente se producen huelgas, los piquetes suelen romper las lunas y pinchar los neumáticos de los vehículos.

            Si por ejemplo en los turismos o SUVs apenas tenemos sustitución de lunas, no compensa tener una ampliación de cobertura en este tipo de vehículos.

            En los vehículos como las barredoras, que recogen la suciedad de las calles, pueden que recojan un cigarro no apagado, o el resto de un incendio y se incendie el vehículo, cuando era gestor de flotas en el servicio de limpieza viaria de Madrid me sucedió varias veces.

            Los vehículos eléctricos tienen una baja probabilidad de incendio, pero puede ocurrir, por lo que se puede incluir en el seguro a terceros.

            En una flota de vehículos siempre se tienen vehículos que necesitan asistencia en la carretera, normalmente por averías, y se necesita una grúa para llevar el vehículo a nuestras instalaciones o un taller externo, por lo que se recomienda incluirlo en el seguro a terceros.

            Si no se incluye en el seguro a terceros se recomienda llegar a un acuerdo con una compañía de grúas.

  1. Otras ampliaciones de cobertura. 

            Hay casos excepcionales que depende de cada flota, si por ejemplo en nuestra zona se roban los catalizadores de los vehículos, y nuestra flota corre este riesgo, se recomienda incluirlo en el seguro.

  1. Seguro a terceros con franquicia.

            Es una buena opción para vehículos nuevos o seminuevos, con un alto valor residual, para vehículos con menos de 3-4 años.

            Por mi experiencia las flotas suelen utilizar esta modalidad para los vehículos con menos de 3-4 años y un alto valor residual.

  1. Tipo del seguro.

            En una flota de vehículos, hay que realizar el seguro por tipo de vehículo y edad. 

            Se puede tener un tipo de vehículo y alta edad con un seguro a terceros con ampliación de cobertura, y el mismo tipo de vehículo y baja edad a terceros con franquicia.

            Por mi experiencia me encuentro algunas flotas que tienen todos los vehículos con el mismo tipo de seguro, sin distinguir la edad del vehículo o el valor residual y es una mala práctica.

            Por mi experiencia nunca me he encontrado una flota asegurada a todo riesgo.

  1. Varias aseguradoras.

            Cuando era gestor de flotas en el servicio de limpieza viaria de Madrid, había varias aseguradoras de la flota.

            Se puede tener una aseguradora para toda la flota de vehículos, pero también se puede tener varias aseguradoras, cada una para un tipo de vehículo y edad.

            Se puede tener una aseguradora para las barredoras o los camiones de recogida de residuos sólidos urbanos porque son especialistas en ese tipo de vehículos, otra aseguradora para los camiones, y otra aseguradora para los turismos y SUVs.

  1. Numero de ofertas.

            La contratación colectiva de seguros permite a las aseguradoras ofrecer tarifas más competitivas y descuentos por volumen. Esto se traduce directamente en una reducción significativa del coste global de aseguramiento para nuestra empresa.

            Se recomienda pedir presupuesto al menos a tres aseguradoras, para comparar precios y coberturas, puede haber diferencias significativas.

  1. Actualiza periódicamente la póliza.

            Las necesidades y la composición de la flota pueden cambiar, por lo que es crucial revisar y ajustar la póliza con regularidad, al menos una vez al año.

Diapositiva 3. Gracias por su tiempo.

            La clase ha desarrollado qué cubre un seguro a terceros, cuándo es suficiente, y las implicaciones en la gestión de la flota, hasta pronto.

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