Que es el ABS de un vehículo y para que sirve.
26 de agosto de 2026

Quien paga la multa en la conducción autónoma

            En caso de que un vehículo circule de manera autónoma y sea su software el que incurra en una infracción, ¿qué parte será responsable de la multa? El Gobierno de la República Popular China ha comenzado a proporcionar una respuesta jurídica a una cuestión que, hasta hace muy poco tiempo, pertenecía casi en exclusiva al ámbito de la ciencia ficción. El país ha presentado una reforma de su Ley de Seguridad Vial que incorpora por primera vez un capítulo específico sobre vehículos autónomos y establece una diferencia fundamental: cuando el sistema es el que efectivamente conduce, la responsabilidad puede dejar de recaer sobre la persona que ocupa el vehículo. 

            El borrador del proyecto ha sido presentado este martes ante el Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional para su primera revisión. La reforma, compuesta por nueve capítulos y 170 artículos, aborda no solo las condiciones para la circulación por vías públicas, sino también la gestión de infracciones y el régimen de seguros aplicable a los vehículos autónomos.

Si conduce el vehículo, el fabricante entra en la ecuación.

            El aspecto más destacado de esta situación radica precisamente en las sanciones económicas impuestas. De acuerdo con la propuesta, en caso de que un vehículo reconocido legalmente como autónomo circule con su función de conducción autónoma activada y cometa una infracción de seguridad vial, la responsabilidad recaerá en el fabricante o el importador ante las autoridades por dicha infracción.

            El cambio representa una innovación significativa en el ámbito automotriz, introduciendo una lógica completamente nueva respecto al automóvil convencional. Hasta el momento, desobedecer una señal de tráfico, incumplir una norma de circulación o realizar una maniobra prohibida ha conducido a la imposición de sanciones a los conductores. En el caso de que se trate de un algoritmo homologado, China considera que no puede aplicarse exactamente el mismo reparto de responsabilidades. No obstante, es crucial establecer una distinción clara.

            Es importante destacar que un vehículo equipado con ADAS (sistemas de asistencia avanzada) no se considera automáticamente autónomo. En caso de que la función autónoma no se encuentre activada o el vehículo solo cuente con ayudas a la conducción, se aplicará el régimen convencional y el conductor mantendrá su responsabilidad.

Tener un coche que “conduce solo” no será lo mismo que utilizar un ADAS.

            Esta separación adquiere una relevancia particular en un mercado donde una proporción creciente de vehículos está equipada con sistemas de conducción avanzados.

            En diciembre de 2025, China otorgó las primeras autorizaciones de acceso al mercado para vehículos de turismo con conducción automatizada de nivel 3. Por otro lado, los sistemas combinados de asistencia de nivel 2 están mucho más extendidos. Según los datos disponibles, se estima que su penetración en el mercado automotriz chino ha alcanzado el 70,5% de los turismos en el año 2026. 

            Precisamente por eso resulta necesario definir dónde termina la asistencia y dónde comienza legalmente la conducción autónoma.

Las multas son solo el principio.

            La reforma también menciona los seguros, lo que anticipa un debate aún mayor sobre qué sucede cuando no se trata de una multa, sino de un accidente con daños materiales o personales. De acuerdo con la información disponible sobre el borrador, no es posible concluir que toda responsabilidad civil por accidentes vaya a transferirse automáticamente al fabricante. Por el momento, el texto conocido se centra especialmente en la tramitación de las infracciones cuando el modo autónomo está activo.

            Esta situación otorga a la propuesta china una relevancia que trasciende el ámbito de una nueva normativa de tráfico. La conducción autónoma está experimentando un cambio de enfoque, alejándose de la dependencia de dispositivos como cámaras, radares, lidar, chips y inteligencia artificial. Para la circulación efectiva de los vehículos autónomos sin conductor, se requiere la implementación de un sistema de seguros, responsabilidades y un código de circulación que determine quién será responsable en caso de que el conductor original no pueda ejercer el control del vehículo. Hemos tenido la oportunidad de experimentar de primera mano en China la conducción autónoma más avanzada actualmente, representada por el sistema de conducción autónoma de BYD. 

            El Gobierno de la República Popular China ha iniciado el proceso de redacción de las normas en cuestión. En última instancia, Europa se verá obligada a responder a esta pregunta: cuando conduce el vehículo, ¿debe ser el ser humano quien asuma la responsabilidad de sus errores?.

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