Diapositiva 1. Introducción.
La clase desarrolla que es la tecnología AWD y 4x4, las diferencias, y las implicaciones en la gestión de la flota.
Diapositiva 2. La tecnología AWD y 4x4.
- Que es el AWD y 4x4.
Cuando se adquiere un vehículo de la flota hay que conocer para que se va a utilizar, para definir las características técnicas y tecnología que tiene que tener para prestar el servicio.
Algunas siglas relacionadas con la configuración de los coches generen dudas, como ocurre con qué significa AWD-All Wheel Drive o ‘tracción a las cuatro ruedas’. Este sistema distribuye la fuerza del motor entre todos los ejes para mejorar el agarre y el comportamiento del vehículo, algo que vemos sobre todo en SUVs con tracción total, crossover y algunos híbridos recientes.
Se desarrolla el ejemplo de dos tecnologías, el AWD y el 4x4, que son parecidas pero no iguales, que sirven para cosas diferentes, y que si se eligen erróneamente puede que el vehículo no sirva para prestar el servicio.
El sistema AWD reparte la potencia del motor entre las cuatro ruedas según las necesidades del coche en cada instante, está pensado para conducción diaria, carreteras mojadas y escapadas ocasionales por pistas sencillas, y es utilizado por SUVs.
El 4x4, en cambio, suele ser conectable manualmente y utiliza reductora o bloqueos de diferencial en muchos modelos. Está diseñado para uso todoterreno real, con pendientes pronunciadas, barro o zonas muy rotas.
Una elección no apropiada es utilizar un SUV con el sistema AWD para uso todoterreno real, con pendientes pronunciadas, barro o zonas muy rotas, porque el vehículo no está diseñado para estas condiciones, y lo más probable es que se quede atascado.
Y por el contrario es utilizar un 4x4 en ciudad, porque no necesita utilizar la reductora, o el bloqueo de diferencial y el consumo de combustible es mayor. Hay que tener en cuenta que un 4x4 es más caro de adquirir y mantener que un SUV.
- Que es el sistema AWD y como funciona.
El sistema AWD distribuye la potencia del motor entre las cuatro ruedas según las necesidades del vehículo en cada momento. Utiliza sensores que monitorizan la adherencia, la velocidad de giro de cada rueda y la respuesta del eje. Si detecta que una rueda pierde tracción, envía par a las que sí la mantienen, garantizando así la estabilidad sin necesidad de que el conductor intervenga. Este tipo de sistemas es habitual en modelos como el Subaru Forester, el Toyota RAV4 AWD-i o las versiones AWD de marcas europeas como Audi-quattro y BMW-xDrive, que emplean su propia tecnología para optimizar la distribución de par.
Gracias a este reparto automático, se puede conducir con más tranquilidad sobre lluvia, nieve o tierra compacta. Además, la electrónica actual es capaz de anticiparse a la pérdida de adherencia, lo que mejora la transición entre ejes y reduce los movimientos bruscos. En muchos vehículos modernos, la tracción total funciona junto con el control de tracción y el control de estabilidad para mejorar el comportamiento general del coche.
- Ventajas de la tracción total.
El sistema AWD proporciona un mayor agarre en superficies deslizantes, lo que ayuda a mantener el control del vehículo incluso en condiciones cambiantes. Sobre la nieve, ofrece un avance más uniforme y, en caminos irregulares, distribuye la potencia de manera equilibrada para reducir los rebotes y los deslizamientos.
También mejora el comportamiento en curvas, ya que distribuye el par entre los ejes y reduce la tendencia a salirse de la trayectoria. En el uso diario, especialmente en coches SUV, proporciona una conducción más estable y segura. Además, las últimas generaciones de sistemas AWD han reducido la penalización en consumo respecto a las versiones de tracción delantera.
- AWD vs 4x4: diferencias clave.
Aunque ambos sistemas mejoran la tracción, el AWD y el 4x4 no funcionan igual. El AWD actúa de forma automática y está pensado para la conducción diaria, las carreteras mojadas y las escapadas ocasionales por pistas sencillas.
El 4x4, por su parte, suele ser conectable manualmente y cuenta con reductora o bloqueos de diferencial en muchos modelos. Está diseñado para uso todoterreno real, con pendientes pronunciadas, barro o zonas muy rotas.
La potencia se transmite desde el motor a través de la transmisión a una caja de transferencia que la distribuye entre los ejes delantero y trasero. Al repartir la potencia de manera equitativa, es excelente para encontrar equilibrio en situaciones difíciles o de baja tracción. Los modos de utilización son los siguientes:
- Modo 4H.
Identifica automáticamente las condiciones de adherencia y ajusta la distribución de la potencia según sea necesario.
Ø Uso.
Circulación por carreteras de tierra, arena, nieve ligera o caminos mojados a velocidades moderadas, de hasta 80-100 km/h.
Ø Características.
Tracción en las cuatro ruedas para mayor agarre, pero sin la reducción extrema de velocidad de 4L. No utilizar en asfalto seco.
- Modo 2H.
Permite desconectar uno de los ejes y enviar el 100 % de la potencia al otro.
Ø Uso.
Conducción diaria en asfalto o pavimento seco.
Ø Características.
Solo tienen potencia las ruedas traseras o delanteras, lo que optimiza el consumo y la maniobrabilidad.
- Modo 4L.
Entrega una distribución uniforme de potencia y par motor en las cuatro ruedas, lo que permite conducir a baja velocidad en terrenos difíciles, por lo que es el más indicado para la conducción fuera de carretera.
Ø Uso.
Terrenos extremadamente difíciles, pendientes pronunciadas, cruce de ríos, lodo profundo, remolque pesado.
Ø Características.
Proporciona el máximo par motor (fuerza) a muy baja velocidad (máx. 20-40 km/h) para superar obstáculos.
Ø Cambio.
Requiere detener el vehículo, poner la transmisión en punto muerto (N) y luego seleccionar 4L para evitar daños.
- AWD y experiencia de conducción.
La experiencia con un coche AWD se nota desde el primer kilómetro. En las curvas, transmite mayor aplomo; en firmes irregulares, filtra mejor los movimientos, y si el terreno cambia de forma repentina, el sistema ajusta la distribución sin que se pierda el control. Incluso con viento fuerte, charcos o tormentas, mantiene un comportamiento predecible.
Este tipo de tracción aporta confianza al conductor y aumenta la estabilidad del vehículo en situaciones en las que un sistema de tracción delantera o trasera podría mostrar más limitaciones.
- Que tener en cuenta al comprar un vehículo AWD.
Antes de seleccionar un coche con tracción integral, es recomendable tener en cuenta varios factores:
- El tipo de uso.
Para ciudad y carretera, es más conveniente un AWD que un 4x4.
- Clima y terreno.
Es ideal para zonas con lluvia frecuente, nevadas o carreteras con firme irregular.
- Consumo.
Algunos sistemas AWD pueden aumentar ligeramente el gasto, aunque las tecnologías actuales han reducido mucho esa diferencia.
- Seguridad.
Aporta mayor estabilidad en situaciones delicadas, como las salidas desde parado en superficies mojadas o las curvas cerradas con poca adherencia.
- Confort.
Los movimientos del coche son más suaves y lineales, sobre todo en los modelos SUV modernos.
Estas claves te ayudarán a decidir si la tracción integral se adapta a tus necesidades y estilo de conducción.
- Por que elegir un coche con tracción AWD.
La tracción AWD ofrece estabilidad, adaptación al terreno y una conducción más suave, tanto en trayectos cortos como en viajes largos. Mantiene el vehículo bajo control en una gran variedad de situaciones, por lo que es una opción práctica para quienes valoran la seguridad y la versatilidad.
- Preguntas frecuentes sobre la tracción AWD.
- ¿El sistema AWD aumenta el consumo?.
Sí, aunque en las últimas generaciones la diferencia se ha reducido. La electrónica gestiona mejor el reparto de par y evita pérdidas innecesarias.
- ¿Es mejor AWD o 4x4 para nieve?.
Para la nieve habitual en carretera, el sistema AWD es suficiente. Para nieve profunda o rutas de montaña, un 4x4 ofrece mayor capacidad.
- ¿Necesita mantenimiento específico?.
Algunos AWD requieren cambios de aceite en el acoplador o los diferenciales. Conviene revisar el plan de mantenimiento del fabricante.
- Implicaciones en la gestión de la flota.
La principal consecuencia de no tener el vehículo adecuado es que no se pueda prestar el servicio apropiadamente, y el incremento de costes.
Se recomienda implementar las siguientes medidas.
1. Definir las características técnicas del vehículo.
Por mi experiencia muchas veces el vehículo es definido solo por el gestor de flotas o el departamento de compras, sin consultar a los conductores y usuarios que utilizan los vehículos, adquiriendo vehículos no apropiados para la prestación del servicio.
Los conductores y usuarios son los que mejor conocen las funcionalidades que necesitan los vehículos.
Los conductores y usuarios del vehículo tienen que estar involucrados en la definición de las características técnicas del vehículo, así como los mecánicos y trabajadores que realicen su mantenimiento y reparación.
2. El caso de los 4x4.
Cada vez hay menos oferta de modelos nuevos de 4x4 con reductora en el mercado, y se adquiere un SUV AWD con baja capacidad 4x4, y es una mala práctica.
A pesar de ser distintos, cabe mencionar que, hoy en día, los fabricantes de automóviles tienden a usar ambos términos indistintamente. Esto se debe a que algunos 4x4 avanzados tienen un equipamiento extra que les ayuda a funcionar como un sistema AWD, y algunos de estos últimos ofrecen equipamiento todoterreno o modos de conducción específicos que les permiten actuar como un 4x4.
Si necesitamos un 4x4 y no hay ningún vehículo en el mercado que cumpla nuestras características técnicas, es mejor comprar un 4x4 de segunda mano con unos años que cumpla las características técnicas, que un SUV que no tiene capacidades 4x4 suficientes.
3. Coste.
Si se necesita un SUV AWD y se adquiere un 4x4, el coste de adquisición, seguro, consumo, mantenimiento, y averías son más altos, el vehículo se puede utilizar tanto en ciudad como en la montaña.
Si se necesita un 4x4 y se adquiere un SUV AWD, el vehículo se puede utilizar en la ciudad pero no en la montaña que es donde lo necesitamos, por lo que habrá que vender el vehículo y comprar un 4x4.
4. Formación al conductor.
Hay que impartir formación en la utilización de los vehículos de los sistemas AWD y 4x4 en los conductores.
Si se adquiere un 4x4 se recomienda impartir un curso de conducción en condiciones reales en la montaña 4x4 al conductor, y explicar al conductor como se utiliza la reductora, el bloqueo de diferencial etc.
5. Electrificación de la flota.
Actualmente hay una oferta de modelos muy reducida de 4x4 eléctricos, si queremos electrificar la flota y no hay vehículos 4x4 eléctricos es mejor esperar a que estén disponibles, que adquirir un SUV AWD por que no servirá para prestar el servicio.
Estuve trabajando con una flota de parques naturales, y querían electrificar los 4x4 diésel, en ese momento no había ninguna oferta de modelos 4x4 eléctricos en el mercado, mi consejo fue de que tenían que esperar a que estuviesen disponibles y que siguiesen utilizando los 4x4 que tenían, que no era una buena opción adquirir SUVs AWD 100% eléctrico porque no son apropiados para utilizar en montaña.
En resumen, si buscas versatilidad para la ciudad y los viajes, el sistema AWD es más adecuado. Si tu prioridad es el todoterreno puro, el 4x4 tradicional sigue siendo la opción más adecuada.
Diapositiva 3. Gracias por su tiempo.
La clase ha desarrollado que es la tecnología AWD y 4x4, las diferencias, y las implicaciones en la gestión de la flota, hasta pronto.
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Escrito por José Miguel Fernández Gómez.





















