
La recarga ultrarrápida de 3.000 Kw de los camiones eléctricos.
La tecnología de recarga ultrarrápida para vehículos eléctricos tiene el potencial de transformar el panorama actual del sector, pero es en el ámbito de los camiones eléctricos donde puede desempeñar un papel crucial en la promoción de mecánicas de cero emisiones. Recientemente, MAN Truck & Bus ha anunciado un avance significativo en el ámbito de la investigación energética. En el marco del proyecto NEFTON, la empresa ha logrado operar por primera vez un sistema de carga con una intensidad estable de 3.000 A, lo que sentará las bases para el desarrollo de estaciones capaces de suministrar hasta 3 MW de potencia.
El proyecto NEFTON constituye una alianza estratégica entre MAN Truck & Bus y otras entidades de renombre, tales como la Universidad Técnica de Múnich (TUM), el Instituto Fraunhofer ISE, AVL, Prettl Electronics Automotive, el Centro de Investigación para la Economía Energética y la Universidad Tecnológica de Deggendorf. Su objetivo es desarrollar la próxima generación de sistemas de recarga para vehículos industriales eléctricos, con el propósito de superar las limitaciones actuales de la infraestructura de carga de alta potencia.

400 kilómetros en 10 o 15 minutos.
Las pruebas se realizaron en bancos de ensayo de la Universidad Técnica de Múnich y del Instituto Fraunhofer ISE, donde los investigadores lograron mantener de forma estable un circuito completo de carga de alta intensidad entre el vehículo y la infraestructura del ensayo. Durante los experimentos, se examinaron aspectos como el comportamiento térmico del sistema, el funcionamiento de los componentes eléctricos, la eficacia de los sistemas de refrigeración y las medidas de seguridad necesarias para trabajar con corrientes tan elevadas.
Uno de los principales objetivos de la investigación es adaptar los tiempos de recarga a las necesidades reales del transporte de mercancías, ya que, de ser esta tecnología una solución comercial, un camión eléctrico podría recuperar energía suficiente para recorrer unos 400 kilómetros en apenas 10 o 15 minutos. Esta medida lo acercaría a los tiempos de turismos como los de las estaciones FLASH de BYD, y permitiría minimizar las paradas en rutas de larga distancia y, sobre todo, en operaciones con dos conductores, donde cualquier reducción del tiempo de inactividad es beneficiosa.

La refrigeración es indispensable.
Alcanzar estas potencias conlleva una complejidad considerable. Para ello, ha sido imperativo llevar a cabo una profunda reestructuración del sistema de carga. Los ingenieros optimizaron el recorrido de la corriente con el objetivo de reducir al mínimo la resistencia eléctrica, ya que, en intensidades tan elevadas, las pérdidas energéticas en forma de calor aumentan considerablemente. Además, los cables, conectores y unidades de distribución incorporan sistemas de refrigeración líquida que garantizan el mantenimiento de todos los componentes dentro de unos márgenes de temperatura seguros. Asimismo, se han desarrollado nuevos contactores y dispositivos de desconexión preparados para soportar elevadas cargas eléctricas sin comprometer la seguridad ni la integración del sistema en el propio vehículo.
A pesar de los resultados positivos, los responsables del proyecto reconocen que aún existen importantes desafíos por delante para que la recarga a más de un megavatio se convierta en una realidad cotidiana. Uno de los principales obstáculos que se enfrentan es la limitada capacidad de las baterías actuales de los camiones para soportar elevadas potencias. Por consiguiente, se hace imperativo desarrollar una nueva generación de acumuladores con características mejoradas en términos de química, diseño y conexiones, entre otros, para poder gestionar corrientes de hasta 3.000 amperios. De manera simultánea, la infraestructura de recarga deberá evolucionar para soportar este nivel de potencia de forma segura y fiable.
Escrito por José Miguel Fernández Gómez.





















