Descarga el audio
- Introducción.
La clase desarrolla la carga ultrarrápida de BYD, que permite la recarga total de un vehículo eléctrico en minutos.
- La carga ultrarrápida de BYD.
Con la llegada de la Blade Battery 2.0, BYD afirma que se podrán alcanzar picos de 1.500 kW y autonomías superiores a 1.000 km, y cargar los coches eléctricos al 97 % en solo 9 minutos.
El desarrollo de la tecnología de las baterías de los coches eléctricos es fascinante, y lo mejor de todo es que ahora solo estamos al principio de esta nueva era. El último anuncio lo ha hecho BYD y seguramente haya retumbado en todas las oficinas de los principales fabricantes de automóviles: llega la batería Blade 2.0 y las recargas a 1.500 kW.

- Que es la Blade Battery 2.0.
BYD introdujo el concepto de Blade Battery y destacó que, además de no verse tan afectada por las diferencias medioambientales, tenía un tamaño en altura bastante reducido, lo que le permitía formar parte de la propia estructura del coche y evitar tener que hacer carrocerías demasiado elevadas para dejar espacio en el habitáculo, con la consiguiente pérdida de aerodinámica.
Tras seis años de investigación, ya tienen lista la que se convertirá en su segunda generación, que estrena una tecnología denominada FLASH Charging. Han conseguido aumentar la densidad energética en un 5% con respecto a las actuales y, al mismo tiempo, han incrementado significativamente la velocidad de carga.
Para lograrlo, los ingenieros de BYD han desarrollado el sistema de transporte iónico «FlashPass» para aumentar el rendimiento de las baterías de litio-ferrofosfato (LFP). Este sistema se basa en tres innovaciones tecnológicas:
-
- El cátodo «Flash-Release» tiene una arquitectura de tamaño de partícula multinivel y un diseño direccional que permite un empaquetamiento denso y una rápida desintercalación de los iones.
- El electrolito «Flash-Flow»: emplea un proceso de optimización de alta precisión impulsado por inteligencia artificial (IA) para proporcionar una elevada conductividad iónica y agilizar la movilidad de los iones.
- El ánodo «Flash-Intercalate»: incorpora una estructura multidimensional de inserción de litio que permite la intercalación tridimensional de alta velocidad de los iones de litio.
Todas estas tecnologías consiguen reducir la resistencia interna, por lo que se genera menos calor y la batería se encuentra en mejores condiciones cuando se introduce energía en ella. A esto podemos sumar otras innovaciones, como un ánodo con una estructura de electrodos de alto rendimiento y partículas de grafito alineadas perpendicularmente al plano del electrodo, una capa de interfaz de electrolito sólido (SEI) y una autorregeneración dinámica.
Desde BYD han querido dejar bastante claro que todas estas mejoras no afectarán a su seguridad ni a su durabilidad. Según nos explican, la Blade Battery 2.0 superó pruebas exigentes, como una evaluación de penetración con clavo, sin que se produjera fuga térmica, humo ni combustión, incluso después de someterse a 500 ciclos de carga rápida. Además, según sus estudios, se reduce la degradación total de su capacidad en un 2,5 % en comparación con las actuales.

- El cargador de los 1.500 kW.
Sin embargo, los especialistas de BYD no solo se han centrado en mejorar la batería, sino que también han desarrollado el denominado FLASH Charger, un punto de carga que por sí solo puede suministrar 1.500 kW de potencia en un único conector. Por ahora, solo está disponible en China, donde ya se han instalado 4.239 estaciones y se espera alcanzar las 20.000 a finales de 2026.
Además de su alta potencia, otra de sus peculiaridades es su diseño en forma de T, que permite que los cables no toquen el suelo y, por tanto, no se ensucien con las inclemencias del tiempo o el polvo. También prometen que, independientemente de la ubicación del punto de carga, será muy cómodo y fácil coger el conector sin apenas esfuerzo.
Van acompañados de unos grandes bloques negros que, según la empresa, pueden garantizar un despliegue rápido en muchas ubicaciones. En realidad, se trata de sistemas de almacenamiento de energía con descarga ultrarrápida que ayudan a superar posibles limitaciones de la red eléctrica. Para ello, utilizan una batería que se recarga a velocidades más bajas y que puede actuar para evitar sobrecargas o amplificar la potencia.

- Coche casi cargado en 9 minutos.
Una vez que tenemos clara la teoría, pasamos a la práctica. Al combinar la Blade Battery 2.0 con el FLASH Charger, se podría pasar de un 10 a un 70% de carga de la batería en apenas cinco minutos, y solo se necesitarían cuatro minutos más para alcanzar un 97 %, que ya sería muy recomendable para conservar la salud de la pila durante mucho tiempo.
BYD también ha querido comprobar cómo se comporta esta combinación a temperaturas de -30 °C, en las que las baterías sufren más. Pues bien, la nueva Blade Battery 2.0 consiguió pasar del 20 al 97 % en solo 12 minutos, lo que todavía supone un tiempo corto.

Otro aspecto que no podemos pasar por alto, y que he mencionado anteriormente, es que las nuevas baterías han aumentado su densidad energética en un 5 % en comparación con las que se comercializan actualmente. Esto significa que se podrían alcanzar autonomías superiores a 1.000 km, siempre teniendo en cuenta que se trata del ciclo CLTC chino, que es más benevolente que el WLTP.
Para que no pienses que todas estas innovaciones son un proyecto de laboratorio, BYD ha comunicado que el primer coche que contará con ellas será el Denza Z9GT, del que anunciarán las especificaciones europeas en las próximas semanas. Al mismo tiempo, se han comprometido a llevar las estaciones FLASH Charging fuera de China.

- Gracias por su tiempo.
La clase ha desarrollado la carga ultrarrápida de BYD, que permite la recarga total de un vehículo eléctrico en minutos, hasta pronto.
Escrito por José Miguel Fernández Gómez.




















