
El futuro de los todoterrenos eléctricos
Toyota está explorando métodos para que las baterías de gran capacidad de sus futuros vehículos electrificados no afecten a una de las principales ventajas de un todoterreno: la capacidad de su chasis para adaptarse a superficies muy irregulares. La compañía japonesa ha desarrollado una nueva estructura de montaje destinada precisamente a aislar la batería de parte de esos movimientos.
La propuesta, que se encuentra registrada en diversas patentes relacionadas con vehículos de bastidor independiente, sugiere una modificación en la manera en que la batería se apoya sobre la estructura del vehículo. El objetivo principal de este desarrollo es garantizar la estabilidad del paquete de baterías durante la circulación fuera del asfalto, incluso cuando los dos largueros del vehículo están sometidos a diferentes grados de torsión.

El problema no está en el chasis, sino en todo lo que va sujeto a él.
Los vehículos todoterreno y las camionetas pickup fabricadas con un chasis de largueros están diseñados para soportar niveles aceptables de deformación. Cuando una rueda se eleva sobre un obstáculo y otra se mantiene en una posición más baja, la estructura puede experimentar una ligera torsión, lo que permite que la suspensión mantenga el contacto con el terreno. Este comportamiento es un aspecto esperado en este tipo de vehículos.
La presencia de una batería de cientos de kilos modifica significativamente el entorno. En contraste con un depósito de combustible, el acumulador requiere una superficie mucho mayor, es rígido y debe estar protegido contra esfuerzos mecánicos. Toyota ha identificado en sus patentes que una unión demasiado directa con los largueros puede resultar en la transferencia de parte de la torsión al propio paquete.
La solución propuesta consiste en concentrar el apoyo de la batería en áreas del bastidor donde el desplazamiento provocado por la torsión es significativamente menor. Una de las configuraciones patentadas incorpora un subchasis ubicado en la parte central del vehículo, estratégicamente diseñado para soportar el acumulador desde una posición inferior, lo que reduce significativamente el movimiento que afecta al acumulador cuando el vehículo circula por terrenos desafiantes. Toyota sostiene que este diseño permitiría conservar tanto la estabilidad de conducción como la protección de la batería.
La compañía ha desarrollado una segunda patente que aborda la misma cuestión, mediante la división del conjunto en múltiples módulos sujetos mediante elementos transversales y conexiones elásticas. De esta manera, cada sección puede adoptar pequeñas inclinaciones de manera independiente cuando los largueros se retuercen, en lugar de obligar a todo el paquete a asumir simultáneamente la misma deformación.
Más batería sin convertirla en una pieza estructural rígida.
Este tipo de soluciones podría resultar especialmente relevante en pickups, todoterrenos y vehículos comerciales electrificados, donde existe interés por aumentar la capacidad de las baterías sin perder distancia libre al suelo ni modificar por completo plataformas diseñadas originalmente alrededor de un bastidor independiente.
Toyota se encuentra actualmente investigando otros sistemas destinados a proteger el acumulador frente a impactos. Una patente publicada en enero de 2026, por ejemplo, propone una reorganización de la batería y los elementos de absorción situados a su alrededor, de modo que sean estos últimos los que reciban primero las cargas durante una colisión lateral. El objetivo principal es evitar que las fuerzas generadas en la estructura lleguen directamente a la batería.
En este momento, se trata de desarrollos que han sido patentados y Toyota no ha confirmado su utilización en un modelo específico. Sin embargo, es evidente una línea de trabajo clara en torno a los vehículos electrificados con bastidor, enfocada en permitir que la estructura conserve las características necesarias para circular fuera del asfalto sin que una batería cada vez más grande se convierta en el factor limitante de sus movimientos.
Escrito por José Miguel Fernández Gómez.





















