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Diapositiva 1. Introducción.
La clase desarrolla que es el chasis del vehículo, sus funciones, los tipos, su mantenimiento, y los fallos en la ITV que puede tener.
Diapositiva 2. El chasis del vehículo.
- Que es el chasis de un vehículo.
El chasis garantiza la seguridad del conductor. Garantiza la integridad del automóvil en diversas situaciones. La resistencia y estabilidad que ofrece incrementa la comodidad de los pasajeros durante el desplazamiento en la carretera.
La seguridad de un vehículo se encuentra en su chasis, que constituye la base de su estructura, y proporciona soporte y resistencia a los impactos durante cada kilómetro recorrido.
El chasis constituye la estructura principal de soporte del vehículo, proporcionando sujeción, rigidez y forma, actuando como el esqueleto interno del vehículo. Para la fijación de los componentes mecánicos del vehículo, se emplean largueros y travesaños.
- Funciones del chasis.
Para profundizar más en la conformación del chasis y entender su enorme importancia, analicemos las diferentes funciones que cumple.
- Soportar la carga total del vehículo.
Se incluye el peso de los ocupantes, el equipaje, el propio peso de los elementos mecánicos que conforman el coche como el paragolpes, las aletas, el motor, la transmisión etc. e incluso el de algunos elementos de arrastre como los remolques.
- Establece la superficie y el espacio en el que se van a montar todos los circuitos del coche.
Su diseño y configuración son fundamentales para determinar la disposición del motor, ya sea longitudinal o transversal, y también para definir las dimensiones de este último, lo que a su vez afecta a su potencia y cilindrada. Además, el espacio disponible para la instalación de los cables eléctricos y las tuberías del circuito de refrigeración también debe ser tenido en cuenta.
- Recibe y soporta todas las tensiones.
Generadas por las irregularidades de las carreteras como los baches o desniveles.
- Resistencia a tensiones y esfuerzos.
No solo soporta el peso del equipaje, los pasajeros y los componentes del vehículo, sino que también absorbe impactos, frenadas y aceleraciones bruscas. Tanto en los coches de tracción delantera como en los de tracción trasera se genera una torsión que el chasis debe absorber. El vehículo está diseñado para resistir las tensiones impuestas por las condiciones de la carretera, garantizando un viaje seguro y confortable.
Con el propósito de resistir los esfuerzos mecánicos, el chasis está compuesto por materiales de diversas durezas y elasticidades, estratégicamente distribuidos en distintas zonas del vehículo. Es habitual la presencia de aleaciones de acero y otros metales como el aluminio. No obstante, en ciertos vehículos deportivos o de alta gama, es posible encontrar aleaciones de magnesio e incluso fibra de carbono, utilizadas para reducir el peso del vehículo.

- Tipos de chasis.
Existen diferentes tipos de chasis. Los más comunes son.
- Chasis monocasco o autoportante.
Constituye un conjunto de travesaños, largueros y componentes unidos mediante soldadura, que conforman la estructura del vehículo. El chasis monocasco se complementa externamente con componentes de la carrocería desmontables, tales como el capó, las puertas de los pasajeros, el techo, y el maletero, entre otros.
Por otra parte, es importante destacar que la carrocería está firmemente soldada al chasis, lo que permite desmontar este último del chasis en caso de avería. Esta característica no solo facilita el mantenimiento y reparación del vehículo, sino que también optimiza el tiempo y los recursos económicos necesarios para llevar a cabo dichos trabajos.
Actualmente la gran mayoría de los modelos de una marca aprovechan el mismo chasis para montar la misma suspensión, motores, dirección o cajas de cambio muy similares, mientras que la carrocería es el elemento visual de chapa exterior que permite diferenciar a un modelo de otro.
Este chasis es el que generalmente se utiliza en vehículos ligeros como los turismos y SUVs.
- Chasis de escalera o independiente.
También denominado chasis independiente. El chasis está compuesto por dos vigas longitudinales de gran grosor, soldadas a travesaños más delgados dispuestos transversalmente. La integración de estos componentes da lugar a una estructura visualmente similar a una escalera, lo que justifica su denominación de «chasis de escalera». Este tipo de chasis es el que utilizan los vehículos industriales, autobuses, y todoterrenos.
- Chasis del vehículo eléctrico.
El chasis de un vehículo eléctrico constituye la estructura base o plataforma que sostiene los componentes mecánicos, la batería y la carrocería. En contraste con los vehículos de combustión interna, este modelo integra la batería en una posición más baja, lo que resulta en una reducción del centro de gravedad, una mejora en la estabilidad y un aprovechamiento óptimo del espacio interior.

4. Chasis de viga central.
También llamado chasis de túnel central, es una estructura donde un único tubo rígido central, generalmente de sección rectangular o cilíndrica, une directamente los ejes delantero y trasero.
El tubo central actúa como la columna vertebral del vehículo, albergando a menudo el árbol de transmisión en su interior. Carece de los largueros y travesaños paralelos típicos de los bastidores tradicionales en escalera. La carrocería se monta de forma separada sobre esta estructura central.
Las estrictas normativas modernas de seguridad en caso de impacto han provocado que ya no se utilice en la actualidad.
5. Chasis tubular.
Es una estructura geométrica formada por múltiples tubos huecos de acero o aleaciones ligeras unidos mediante soldadura. Su diseño prioriza la triangulación de fuerzas para maximizar la resistencia estructural frente a la torsión y la flexión con un peso reducido. Se usa en coches de competición y deportivos clásicos.
6. Chasis de fibra de carbono.
Un chasis de fibra de carbono es la estructura principal o esqueleto de un vehículo hecha con un compuesto de finos hilos de carbono unidos con resina. Ofrece una resistencia superior a la del acero con un peso mucho más bajo, lo que mejora la velocidad, la seguridad y el gasto de combustible. Se emplean en superdeportivos y en la competición.

- Mantenimiento del chasis.
Dada la diversidad de funciones que desempeña, es muy importante prestar atención y mantener este elemento en condiciones óptimas. Para ello, hay que llevar a cabo inspecciones regulares y examinar minuciosamente su condición, identificando posibles indicios de corrosión o daños estructurales, prestando especial atención a las áreas expuestas.
Resulta esencial llevar a cabo una limpieza periódica del vehículo para preservar la integridad del chasis y evitar la oxidación causada por la exposición a la sal y otros contaminantes.
Asimismo, es crucial aplicar un recubrimiento protector. Estas barreras actúan como un elemento adicional de protección, especialmente en áreas propensas a la corrosión debido a la exposición a ambientes salinos o climas húmedos.
Dado que los chasis están diseñados para proporcionar la máxima seguridad en la estructura del vehículo, en caso de un accidente grave es fundamental evaluar si este componente ha sufrido algún daño y determinar su viabilidad de reparación en función de la desviación, deformación o rotura de sus piezas.
Asimismo, la situación está condicionada por el tipo de acero que haya experimentado deterioros. El chasis está compuesto por diversos tipos de aceros, algunos más resistentes y elásticos que otros, lo que influye en la facilidad de trabajo al realizar reparaciones. En el caso de que el chasis haya sufrido deformaciones importantes, se recomienda sustituirlo por uno nuevo o, directamente, declarar el coche como siniestrado.
- Los motivos para suspender la ITV.
La carrocería y el chasis pueden implicar motivos para aprobar o suspender la ITV. Se debe determinar la presencia de posibles restos de óxido, así como de cortes o aristas cortantes.
Es importante tener en cuenta que cualquiera de estos motivos será suficiente para que un técnico califique nuestro vehículo como no conforme. Es preferible proceder de este modo, ya que los desperfectos en la carrocería y el chasis del vehículo pueden ocasionar daños significativos en la estructura del automóvil.
Por tanto, antes de acudir a la ITV, es preciso verificar que el vehículo no presente restos de óxido ni aristas cortantes en la carrocería. Las pérdidas en los circuitos hidráulicos y los problemas en los sistemas eléctricos serán calificados como graves si son abundantes en el primer caso y generan riesgo de cortocircuitos en el segundo. Por último, las piezas mal ancladas también se considerarán defectos graves si conllevan riesgo de desprendimiento y, por supuesto, la ausencia de un paragolpes o del tapón del combustible.
Diapositiva 3. Gracias por su tiempo.
La clase ha desarrollado que es el chasis del vehículo, sus funciones, los tipos, su mantenimiento, y los fallos en la ITV que puede tener, hasta pronto.
Escrito por José Miguel Fernández Gómez.




















