
Las baterías de estado sólido de azufre.
Los fabricantes de automóviles buscan nuevas tecnologías químicas que aumenten la autonomía, reduzcan costes y mejoren la seguridad. La búsqueda ya no se limita a las alternativas conocidas, sino que van varios pasos más allá. Precisamente por ello, Nissan acaba de anunciar un nuevo proyecto que podría abrir una vía completamente diferente a las tecnologías actuales.
El fabricante japonés ha iniciado una colaboración con la empresa Gelion y con la Universidad de Oxford para investigar el desarrollo de baterías de estado sólido basadas en azufre. Según un informe oficial, esta tecnología combina las ventajas de las baterías de estado sólido con materiales más abundantes y económicos, lo que podría permitir fabricar coches eléctricos más asequibles en el futuro. Esta no es la única gran innovación en este sentido, ya que las marcas también están apostando por baterías basadas en sodio.

Azufre para sustituir a materiales más escasos.
Uno de los principales atractivos de esta nueva tecnología es el uso del azufre como componente principal del cátodo. Se trata de una materia prima muy abundante y significativamente más barata que otros materiales utilizados en las baterías actuales. Como ya hemos mencionado, la búsqueda de alternativas menos escasas es algo habitual en la actualidad.
La tecnología que investiga Nissan utiliza electrolitos sólidos y estructuras de litio-azufre, una combinación que, sobre el papel, ofrece varias ventajas importantes. Además de reducir los costes de producción, estas baterías podrían alcanzar una densidad energética superior a la de las actuales celdas de iones de litio. La compañía japonesa considera que el uso de materiales más accesibles será fundamental para acelerar la expansión del coche eléctrico y disminuir la dependencia de elementos más costosos y complejos de obtener.

Nissan se da la mano con Gelion para lograrlo.
El proyecto cuenta con la participación de Gelion, una empresa especializada en almacenamiento energético. Esta compañía trabaja desde hace años en tecnologías basadas en azufre y ha desarrollado una arquitectura denominada sulfur solid-state (SSSB), diseñada para ofrecer una elevada seguridad y una mayor vida útil.
Según la información publicada por Gelion, esta colaboración permitirá combinar la experiencia industrial de Nissan con los avances científicos desarrollados por la empresa y la Universidad de Oxford. El objetivo es acelerar la investigación y acercar esta tecnología a aplicaciones comerciales. Aunque todavía se encuentra en una fase inicial, las tres entidades consideran que las baterías de estado sólido basadas en azufre tienen un enorme potencial para el sector de la automoción.

Las grandes virtudes de este avance.
Muchos expertos consideran que las baterías de estado sólido son la siguiente gran revolución del sector. Al sustituir el electrolito líquido por uno sólido, aumenta la seguridad y se reduce el riesgo de sobrecalentamiento. El uso del azufre también podría proporcionar una mayor densidad energética y permitir almacenar más energía en el mismo espacio. Esto se traduciría en coches más ligeros y con mayor autonomía, uno de los grandes objetivos de la industria.
Además, el fabricante japonés ya trabaja en sus propias baterías de estado sólido convencionales y mantiene el objetivo de comercializarlas a finales de esta década. No obstante, la colaboración con Gelion demuestra que la compañía no quiere limitarse a una única solución tecnológica.
Por ahora se desconoce qué modelo será el primero en adoptar esta tecnología innovadora y cuándo se comercializará. Por ahora, es simplemente un estudio de laboratorio que podría dar sus frutos o no. En los próximos años se disiparán todas las dudas al respecto.
Escrito por José Miguel Fernández Gómez.





















