
La primera ambulancia solar del mundo
La movilidad sostenible ha encontrado una nueva aplicación más allá del transporte de personas o mercancías. Un grupo de estudiantes de la Universidad Tecnológica de Eindhoven (Países Bajos) ha desarrollado Stella Juva, un prototipo de ambulancia eléctrica alimentada por energía solar. Este vehículo ha sido concebido para prestar asistencia sanitaria en zonas remotas donde el acceso a la electricidad, el combustible o la infraestructura médica es muy limitado.
El proyecto, presentado por el equipo Solar Team Eindhoven, tiene como objetivo demostrar que la tecnología fotovoltaica puede contribuir a mejorar el acceso a la sanidad en regiones aisladas. Yarno Basten, responsable de alianzas de Solar Team Eindhoven, explica: «Nuestro objetivo es inspirar a los profesionales de la salud, a las empresas y a otras organizaciones para que generen un impacto social a través de la tecnología. Si veintitrés estudiantes pueden lograrlo en un solo año, esto demuestra el potencial de la colaboración entre la industria tecnológica y las organizaciones sociales».

Hasta 715 km de autonomía.
El vehículo ha sido concebido como una clínica móvil, adaptada para desplazarse por terrenos desafiantes y, simultáneamente, proporcionar electricidad tanto a sus sistemas de propulsión como al equipamiento médico que transporta. Para ello, se ha integrado una amplia superficie de paneles solares sobre el techo y una batería de gran capacidad que permite mantener la operatividad del sistema, incluso durante la noche o cuando la radiación solar es insuficiente. En condiciones óptimas, el prototipo puede alcanzar una autonomía de hasta 715 km y una velocidad máxima de 120 km/h, cifras que buscan garantizar su utilidad en desplazamientos de larga distancia entre poblaciones con escasos recursos sanitarios.
El objetivo del proyecto no se limita únicamente al traslado de pacientes, sino que también implica la provisión de atención médica en áreas donde no existen centros de salud permanentes. La Stella Juva está equipada con un completo arsenal de dispositivos médicos, incluyendo un desfibrilador externo automático, un equipo portátil de rayos X, un ecógrafo y otros instrumentos críticos para la realización de diagnósticos y tratamientos elementales, prescindiendo de una conexión a la red eléctrica principal. Toda esta instrumentación tiene la capacidad de alimentarse directamente con la energía generada por los paneles solares, lo que convierte al vehículo en una unidad completamente autónoma en lo que respecta a su suministro energético.

Un vehículo pensado para países en desarrollo.
Esta iniciativa se presenta como una respuesta a una situación que afecta a numerosos países en desarrollo, donde millones de personas residen a varias horas de distancia del hospital más cercano y las ambulancias convencionales enfrentan desafíos operativos debido al mal estado de las carreteras, la falta de combustible o la ausencia de puntos de recarga para vehículos eléctricos.
Una vez completada la presentación, el siguiente paso será evaluar el rendimiento del vehículo en condiciones reales. El prototipo se encuentra programado para estar presente en Kenia durante el mes de agosto, a fin de someterse a un programa de pruebas en colaboración con la organización Amref Health Africa, reconocida como una de las principales entidades sanitarias del continente. En dicho lugar, se llevará a cabo la evaluación de su capacidad para desplazarse por pistas sin pavimentar, transportar pacientes, alimentar de forma continua el equipamiento médico y mantener la autonomía energética durante jornadas completas de trabajo alejadas de cualquier infraestructura eléctrica.

Los responsables del proyecto consideran que estas pruebas permitirán validar no solo el funcionamiento técnico del vehículo, sino también el potencial de la energía solar como herramienta para mejorar la atención médica en regiones con escasos recursos. El propósito de este análisis es examinar la respuesta del sistema en condiciones reales de carga, temperatura, estado de las carreteras y utilización del equipamiento sanitario.
Femke Maurits, representante de Amref Health Africa en los Países Bajos, ha hecho la siguiente declaración: «Para millones de personas, el acceso a una atención sanitaria de calidad sigue siendo un desafío. El acceso a la atención médica no debería depender de factores externos, como la disponibilidad de electricidad o combustible. En áreas remotas, el personal sanitario a menudo se ve obligado a recorrer grandes distancias en bicicleta y no siempre cuenta con un suministro energético fiable. Esta medida es crucial para preservar la cadena de frío de las vacunas y garantizar la funcionalidad de los equipos médicos.
Escrito por José Miguel Fernández Gómez.




















