
El problema de los camiones eléctricos: La ansiedad de los conductores es por la carga
La electrificación del transporte pesado europeo se enfrenta a una situación peculiar. Los fabricantes ya comercializan camiones eléctricos con una capacidad de recorrer cientos de kilómetros al día y la constante evolución de las baterías permite plantear incluso rutas de larga distancia. Sin embargo, la disponibilidad del vehículo adecuado no garantiza que una empresa pueda electrificar inmediatamente su flota.
Michael Voll, director de MAN Transport Solutions, considera que el principal obstáculo se ha trasladado hacia la infraestructura. «La ansiedad por la autonomía se ha transformado en una preocupación por la carga», explica el directivo. Esta situación afecta tanto a la disponibilidad de puntos públicos adaptados a grandes camiones como, especialmente, a las conexiones eléctricas necesarias dentro de las propias instalaciones de las empresas.

El problema ya no está necesariamente en la autonomía.
MAN afirma que en la actualidad se están llevando a cabo más operaciones en las que un camión eléctrico puede sustituir directamente a uno diésel. Friedrich Baumann, responsable de Ventas y Customer Solutions de la compañía, explica que la rentabilidad ha experimentado una notable mejora y que una empresa que recorra al menos 100.000 kilómetros anuales, utilizando frecuentemente autopistas sujetas a peajes, puede alcanzar el punto de equilibrio en aproximadamente tres o tres años y medio. Con mayores kilometrajes, incluso antes.
El fabricante ofrece actualmente una gama eléctrica que abarca desde distribución urbana hasta transporte pesado de larga distancia. Los modelos MAN eTGX y eTGS admiten hasta 375 kW mediante CCS. Además, la compañía ha iniciado la producción en serie de unidades compatibles con Megawatt Charging System (MCS), posicionándose como el primer fabricante europeo en adoptar este sistema. Este sistema permite alcanzar una potencia máxima de 750 kW.
Una configuración con 534 kWh de batería puede alcanzar del 20 al 80 % de carga en menos de 30 minutos mediante MCS, mientras que la variante de 623 kWh requiere menos de 40 minutos. MAN sostiene que dichas prestaciones permiten recorrer más de 1.000 kilómetros diarios dentro de los mismos tiempos de trabajo que un camión diésel. El desafío emerge al momento de identificar las oportunidades más adecuadas para aprovechar estas posibilidades.

No es el cargador, sino la conexión a la red.
Baumann identifica precisamente en este punto uno de los principales obstáculos. En muchas empresas, la adquisición e instalación de un cargador no entraña grandes complicaciones; no obstante, la obtención de una potencia eléctrica suficiente para su funcionamiento puede suponer un desafío significativo. El directivo, en su entrevista con el medio NFZ-Messe, expresa que el problema no radica en el cargador, sino en la conexión a la red.
Es importante destacar que las necesidades energéticas de una flota de camiones difieren significativamente de unos cuantos vehículos eléctricos. En el caso de que varios vehículos pesados recarguen simultáneamente baterías de cientos de kWh, será necesaria una potencia considerable, lo que implicará la ampliación de la conexión eléctrica de las instalaciones. Es importante destacar que estos proyectos pueden requerir extensos procedimientos administrativos y obras en la propia red.
Por esta razón, MAN ha decidido dejar de considerar la venta del camión eléctrico como una operación convencional. Transport Solutions lleva a cabo un análisis exhaustivo de las rutas, la topografía, las cargas transportadas y las necesidades energéticas de cada cliente. Sobre la base de este análisis, la empresa determina qué vehículos son necesarios y cómo deben recargarse. Actualmente, más de 100 especialistas de la compañía se encuentran trabajando en Europa, asesorando a las empresas durante esta transición.

Europa necesita muchos más cargadores para camiones.
La situación está experimentando una mejora en los puntos de carga públicos, si bien MAN considera imperativo acelerar el proceso. Alemania se encuentra en las etapas finales de preparación de una red específica de carga rápida para camiones, la cual contará con aproximadamente 350 ubicaciones en áreas de servicio de sus autopistas. Paralelamente, diversas iniciativas privadas se encuentran en proceso de establecer sus propias redes europeas.
Milence, empresa conjunta de Traton Group, Daimler Truck y Volvo Group, prevé concluir el año 2026 con aproximadamente 50 centros y 290 puntos de recarga, con el objetivo de alcanzar cerca de 90 ubicaciones y más de 700 cargadores para el año 2028. Asimismo, MAN colabora con E.ON para instalar aproximadamente 400 puntos públicos en cerca de 170 centros de servicio de la marca, estratégicamente ubicados en importantes corredores europeos.
El siguiente hito será la recarga a potencias de megavatios. E.ON, Voltix y GreenWay tienen previsto instalar aproximadamente 330 puntos MCS en 55 ubicaciones repartidas por nueve países europeos antes del otoño de 2028, cada uno con al menos 1 MW de potencia. La Unión Europea contribuirá con 70,3 millones de euros para la ejecución de este proyecto.
Escrito por José Miguel Fernández Gómez.




















