
El camión eléctrico sin cabina y autónomo que ya trabaja para Lidl
La automatización del transporte pesado está experimentando un notable avance en Europa. Hasta el momento, la mayoría de los proyectos relacionados con camiones autónomos se habían llevado a cabo en entornos privados o en circuitos de prueba altamente controlados. Sin embargo, Lidl ha iniciado la integración de uno de estos vehículos en su cadena de suministro habitual, incluyendo su circulación por vías públicas.
El proyecto se ha puesto en marcha en Alemania, donde la cadena trabaja con la empresa sueca Einride y ha recibido la autorización del Kraftfahrt-Bundesamt (KBA). El vehículo es completamente eléctrico, prescinde directamente de la cabina y funciona con un sistema de conducción automatizada SAE de nivel 4, capaz de encargarse de la conducción sin una persona dentro siempre que permanezca dentro de las condiciones y el área para las que ha sido autorizado.

Lidl ya lo utiliza para abastecer una de sus tiendas.
La primera operación comercial se lleva a cabo en Edermünde, en las proximidades de Kassel, entre un centro de distribución de Lidl y una tienda adyacente. El camión posee una capacidad de 15 europalés y está equipado para realizar hasta tres viajes diarios. Con este despliegue logístico, la empresa tiene como objetivo garantizar el suministro ininterrumpido de productos secos en la ruta durante los cuatro meses del proyecto.
Por consiguiente, es preciso señalar que el propósito no se limita únicamente a demostrar la capacidad del vehículo para circular de manera autónoma. Lidl ha integrado esta tecnología en una operación logística tangible, con mercancías destinadas a una tienda y con el resto de los procesos de distribución operando en torno al camión. La empresa estima que, durante la fase inicial, tendrá la capacidad de transportar más de 3.000 palés.
Actualmente, el alcance es limitado. El sistema opera en el interior de una zona de trabajo previamente delimitada, y el objetivo del grupo es recabar información sobre su integración antes de proceder con la ampliación del proyecto. El siguiente paso a considerar es la implementación de más puntos de entrega y la evolución hacia rutas con múltiples paradas, en lugar de mantener únicamente el trayecto entre el almacén y una sola tienda.

Europa ya tiene una normativa para vehículos autónomos.
El experimento alemán se produce en un momento en el que la Unión Europea ya cuenta con un marco específico para los vehículos completamente automatizados. El Reglamento de Ejecución (UE) 2022/1426 estableció procedimientos y requisitos técnicos comunes para la homologación de sus sistemas de conducción automática. Posteriormente, en marzo de 2026, se aprobó una modificación que actualizó dichas reglas y amplió el marco europeo aplicable a esta tecnología.
La regulación europea contempla precisamente aplicaciones de transporte dentro de áreas definidas y recorridos logísticos previamente establecidos, lo que convierte este tipo de operaciones en uno de los escenarios más inmediatos para extender la conducción autónoma. Lidl y Schwarz Group evaluarán minuciosamente los resultados del proyecto alemán en colaboración con Einride antes de tomar decisiones sobre nuevas implantaciones, considerando la posibilidad de implementar el sistema en otras rutas de su extensa red logística europea.
Escrito por José Miguel Fernández Gómez.




















