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7 de octubre de 2026

Un estudio detecta diferencias de hasta 809 euros al año entre tarifas de recarga pública

            Ciertamente, las discrepancias en cuanto a los costes asociados a la recarga pública son significativas, lo que puede resultar en una variación sustancial en el coste total anual de utilización de un vehículo eléctrico. Un nuevo análisis realizado en Alemania calcula que, para un mismo perfil de conductor, escoger una opción poco adecuada puede elevar la factura en hasta 809 euros al año.

            La cifra se deriva de la edición 2026 del estudio de redes y tarifas de carga realizado por Connect y Umlaut, que ha examinado tanto a los operadores de estaciones como a los servicios utilizados para abonar las recargas. Las pruebas abarcaron un extenso recorrido por diversos países europeos, y los análisis financieros se llevaron a cabo utilizando como referencia las condiciones comerciales vigentes el 18 de septiembre de 2026.

La diferencia más grande aparece entre quienes dependen de la carga pública.

            Uno de los perfiles analizados corresponde a conductores que experimentan dificultades para cargar el vehículo en su residencia, lo que resulta en que concentran prácticamente todo su consumo en la red pública. En este contexto, MB.Charge Public L de Mercedes representa un desembolso estimado de 1.043 euros al año, mientras que la alternativa más costosa examinada, ofrecida por Vattenfall, incrementa la cifra hasta los 1.852 euros.

            La distancia entre ambas opciones se sitúa en 809 euros anuales, aunque el resultado experimenta cambios significativos cuando se reduce la dependencia de las estaciones públicas. Para un conductor medio, el estudio sitúa a EWE Go como la alternativa con menor gasto dentro del escenario planteado, con un coste calculado de 372 euros durante todo el año.

            Asimismo, se observan discrepancias notables entre quienes recorren distancias extensas. En este caso, Connect utiliza un perfil de 25.000 kilómetros anuales, con un 60% de la energía obtenida fuera de casa: MB.Charge Public M registra un coste de 1.790 euros, frente a los 2.425 euros calculados para ADAC eCharge, lo que deja una brecha de 635 euros.

El operador más barato también cambia según el tipo de recarga.

            La comparativa incluye, además, las cargas realizadas directamente en una estación sin haber contratado previamente una tarifa específica. En corriente alterna, Aldi Süd, Kaufland y Lidl se posicionan como las opciones con los resultados económicos más favorables según el estudio realizado. Además, Aldi Süd sobresale en las recargas rápidas HPC.

            Este análisis se enmarca en un estudio más exhaustivo de la infraestructura europea, llevado a cabo por Connect y Umlaut. En el caso de Alemania, los vehículos de prueba recorrieron aproximadamente 4.200 kilómetros y visitaron seis ubicaciones distintas de cada uno de los nueve operadores examinados. Aral Pulse obtuvo el mejor resultado del país por cuarto año consecutivo, mientras que Smatrics EnBW encabezó la clasificación en Austria.

            Los resultados obtenidos evidencian que el coste de cargar un vehículo eléctrico no depende únicamente del precio anunciado por cada estación de carga, sino también de diversos factores, tales como la utilización de la red pública, la proporción de cargas de corriente alterna (AC) y de corriente continua (CC), y las condiciones que aplica cada proveedor. Para aquellos que realizan la mayor parte de sus recargas fuera de su lugar de residencia, estas variables pueden suponer una diferencia de varios cientos de euros al finalizar el año.

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