Diapositiva 1. Introducción.
La clase desarrolla que es un siniestro de coche, los tipos, cómo actuar tras un accidente y las implicaciones en la gestión de la flota.
Diapositiva 2. Que es un siniestro de un coche.
- Siniestro de un coche.
Hablar de accidentes de tráfico implica referirse a cualquier percance inesperado en la carretera. Saber qué se considera un siniestro de coche es fundamental para entender cómo funciona el seguro en estas situaciones. No se trata solo de colisiones, sino que también pueden ser robos, incendios o incluso que te rayen el coche mientras está aparcado.
Para que la aseguradora pueda intervenir, el incidente debe estar contemplado en la póliza. En general, es importante avisar al seguro cuanto antes para iniciar los trámites. Aunque preferiríamos no tener que hacerlo nunca, lo importante es saber cómo se regula este proceso y qué pasos hay que seguir.
- Que se considera un siniestro en términos de seguros.
En el ámbito asegurador, un siniestro es cualquier evento inesperado que cause daños al coche asegurado. Este incidente activa las coberturas contratadas en la póliza de seguro, lo que permite reparar el vehículo o indemnizar al propietario.
No todos los incidentes se consideran siniestros: deben cumplirse unas condiciones específicas. Por eso es tan importante conocer bien la póliza y revisar las cláusulas que puedan influir en la decisión de la compañía.
- Tipos de siniestros según el grado de daño.
Los siniestros de coche se clasifican, principalmente, en dos tipos: total y parcial.
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- Siniestro total.
El término «siniestro total» se aplica cuando los daños de un vehículo superan un porcentaje determinado de su valor de mercado. Aunque este porcentaje varía en función de la aseguradora, suele oscilar entre el 75 % y el 100 % del valor venal o de reposición del coche. En estos casos, la compañía de seguros no se hace cargo de las reparaciones, sino que ofrece al propietario una indemnización equivalente al valor estimado del vehículo antes del siniestro.
El valor venal de un coche es el que tenía antes del siniestro. Para calcularlo, es necesario conocer las características del vehículo, el importe de la indemnización y su antigüedad.
Las razones más habituales por las que un coche puede ser declarado siniestro total son: accidentes graves, en los que el coste de la reparación es demasiado elevado; robo del vehículo, si no aparece o se recupera con daños graves; y siniestros por incendio o inundación, que afecten significativamente a la estructura y a los sistemas mecánicos del coche.
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- Siniestro parcial.
Se aplica cuando los daños son reparables y el vehículo puede seguir utilizándose. Esto incluye golpes menores y arañazos. Esta distinción es clave para que la aseguradora decida si indemnizar o reparar.
- Clasificación por origen del siniestro.
No todos los siniestros se originan del mismo modo. Entre los más habituales se encuentran los golpes por alcance, los despistes en las rotondas y los portazos en los aparcamientos. Sin embargo, también hay otros provocados por causas naturales o extraordinarias.
Si una tormenta inunda las calles o cae granizo y estropea tu coche, se trata de un fenómeno extraordinario. En estos casos, el Consorcio de Compensación de Seguros asume las funciones que normalmente corresponderían a tu aseguradora. Para las situaciones más comunes, será tu compañía quien se encargue de todo.
- Que hacer justo después de un siniestro.
- Lo primero es mantener la calma. Asegúrate de que no hay heridos y de que no hay riesgo de colisiones posteriores ni de incendio.
- Después, debes avisar a tu aseguradora. Tienes un plazo de siete días para comunicar el siniestro. Detalla todo lo sucedido sin omitir datos, ya que cualquier contradicción podría retrasar el proceso.
- En función de tu póliza, te indicarán si necesitas contactar con otras partes implicadas, presentar algún documento adicional o si ya han podido determinar responsabilidades.
- Tras recibir el parte, la aseguradora abrirá un expediente, recopilará toda la información, revisará tu póliza y enviará un perito para valorar los daños.
- A continuación, se decide si corresponde una indemnización o una reparación, o si el siniestro no está cubierto. Si faltan datos o hay dudas, el proceso puede alargarse, por lo que es recomendable facilitar toda la información desde el principio.
- Indemnización: ¿cuánto paga la aseguradora?.
La indemnización que recibirás dependerá del tipo de seguro y del valor del coche en el momento del siniestro. Un seguro a terceros solo cubrirá ciertos daños, mientras que uno a todo riesgo ofrece una cobertura más amplia.
Si el coche se declara siniestro total, puedes recibir el valor venal o el valor de nuevo, según lo estipulado. En caso de daños parciales, la aseguradora se hará cargo de los costes de reparación. Lee siempre bien tu póliza, ya que hay cláusulas que pueden cambiar esta lógica general.
- Que opciones tiene el propietario tras la declaración de siniestro total.
Si te dan siniestro total, tienes varias opciones:
- Aceptar la indemnización.
Es la opción más habitual. En este caso, la aseguradora paga el valor del vehículo y se encarga de darlo de baja definitivamente. Sin embargo, si el propietario desea quedarse con el coche, la compañía le descontará el valor residual del vehículo siniestrado de la indemnización.
- Quedarse con el coche siniestrado.
Es posible, pero el propietario debe asumir la reparación por su cuenta. En algunos casos, los coches siniestrados pueden venderse como piezas o repararse para volver a circular, siempre que superen una nueva Inspección Técnica de Vehículos (ITV).
Aunque la compañía de seguros declare tu coche como siniestro total, puedes quedártelo, por ejemplo, si quieres aprovechar sus piezas para venderlas en el mercado de segunda mano. En ese caso, la aseguradora te dará una indemnización menor que la inicial, ya que descontará del valor venal anterior al siniestro el valor de las piezas que se puedan aprovechar al quedarte con el coche. Debes prestar especial atención a las condiciones del contrato de tu póliza, ya que en él se especificará qué se hace en caso de siniestro. Dichas condiciones están reguladas en la Ley de Contrato de Seguro (Ley 50/1980, de 8 de octubre). También existe la posibilidad, siempre que así se indique en el contrato de la póliza, de cederle esas piezas a la aseguradora para que las venda en tu nombre.
- Otra opción es repararlo por cuenta propia.
Esta opción es viable si el coste de la reparación es asumible y se cumplen los requisitos legales para volver a ponerlo en circulación. No obstante, en muchos casos, las aseguradoras aumentan el precio de las pólizas de los coches que han sido declarados siniestro total previamente.
- Se puede circular con un coche declarado siniestro total hasta que sea reparado y apruebe la ITV.
No se puede circular con un coche declarado siniestro total hasta que haya sido reparado y haya superado la ITV. Si no supera la ITV, deberá darse de baja definitivamente y no podrá utilizarse en la vía pública.
- Impacto en el seguro y la reventa del vehículo.
Si decides conservar el coche y repararlo, es posible que la aseguradora no te ofrezca las mismas condiciones que antes del siniestro. Algunas compañías aplican restricciones o lo rechazan directamente. Además, si en el futuro decides venderlo, su valor de mercado será inferior al de un coche sin historial de siniestro.
Quedarse con un coche declarado siniestro total es una decisión que debe tomarse con cuidado. Es fundamental evaluar los costes de reparación, las implicaciones legales y la futura posibilidad de asegurarlo. En la mayoría de los casos, la opción más conveniente es aceptar la indemnización y adquirir otro vehículo. Si decides quedártelo, asegúrate de contar con asesoramiento profesional para garantizar que la reparación sea segura y cumpla con la normativa vigente.
- Cada vez hay más coches declarados siniestro total por el seguro tras un accidente.
Cada vez más coches son declarados siniestro total tras sufrir un accidente, incluso cuando los daños aparentes no parecen especialmente graves.
Uno de los factores clave detrás de este fenómeno es la antigüedad de los vehículos. De hecho, más del 72 % de las valoraciones de siniestro total corresponden a coches con siete años o más de antigüedad. A medida que el valor residual de estos vehículos disminuye, cualquier reparación de cierta envergadura puede superar rápidamente el umbral económico que las aseguradoras consideran viable.
En la práctica, esto significa que un golpe moderado en un coche antiguo puede resultar más caro de reparar que indemnizar al propietario con el valor total del vehículo en ese momento, por lo que se acelera su retirada del mercado.
A este factor se suma la creciente complejidad tecnológica de los automóviles modernos. Los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), los sensores, los radares, las cámaras y los componentes electrónicos están cada vez más integrados en elementos como los paragolpes, los parabrisas o los retrovisores.
Lo que antes se solucionaba con la sustitución de una pieza ahora requiere diagnósticos electrónicos, calibraciones y, en muchos casos, componentes mucho más caros.
El impacto económico no se limita a los vehículos declarados siniestro total. Incluso en los coches que se reparan, los costes han aumentado.
Además, los gastos médicos asociados a los accidentes también están aumentando, debido a tratamientos más costosos y a reclamaciones por lesiones que se producen antes en el proceso de indemnización.
- Implicaciones en la gestión de la flota.
La principal consecuencia si el vehículo es declarado siniestro total es que no se puede utilizar para prestar el servicio y es dado de baja, y tendremos que adquirir un vehículo nuevo.
Se recomienda implementar las siguientes medidas.
- Siniestro total en la póliza del seguro.
La póliza del seguro tiene que incluir cuando se considera un siniestro total o parcial, cuando se repara el vehículo, la valoración del vehículo, cuando nos podemos quedar el vehículo, etc.
- Formación al conductor.
Hay que establecer un protocolo de actuación cuando se produce un siniestro total, sobretodo hay que comunicarlo al gestor de flotas o la persona encargada de la gestión del seguro para que lo comunique y gestione con la aseguradora.
- Pruebas del siniestro total.
Hay que obtener pruebas del sinistro total como el atestado, fotos, localización, fecha, personas involucradas, etc. cuantas más pruebas mejor.
- Utilización del vehículo para recambios.
En ciertos vehículos muy especializados como obra pública, limpieza viaria, minería, puertos, aeropuertos etc. a veces es complicado encontrar recambios por varios motivos como que el vehículo es muy antiguo, ya no se vende, el fabricante del vehículo ha desaparecido etc.
En este caso si tenemos un siniestro total lo recomendable es quedarnos con el vehículo para utilizarlo para recambios para otros vehículos de la flota.
- Reparación del vehículo.
Cuando la sustitución del vehículo es sencilla como en turismos, furgonetas, camiones etc. se recomienda no reparar el vehículo y adquirir uno nuevo.
Cuando un vehículo es muy especializado, no se vende más o su sustitución es muy complicada, se podría reparar, siempre que existan recambios para realizarlo.
- Vehículo eléctrico.
El elevado coste de reparar la batería de un coche eléctrico tras un accidente hace que muchas compañías aseguradoras prefieran declarar el vehículo como siniestro total. Por este motivo, la mayoría de estos vehículos terminan en el desguace, independientemente de su kilometraje.
- Cumple con el protocolo establecido.
Tienes que cumplir el protocolo establecido cuando se tienes un siniestro total, sobretodo comunicarlo dentro de los siete primeros días.
Diapositiva 3. Gracias por su tiempo.
La clase ha desarrollado que es un siniestro de coche, los tipos, cómo actuar tras un accidente y las implicaciones en la gestión de la flota, hasta pronto.
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Escrito por José Miguel Fernández Gómez.




















