Diapositiva 1. Introducción.
La clase desarrolla la reserva de energía de la batería del vehículo eléctrico, que pasa realmente cuando la batería marca 0%, y las implicaciones en la gestión de la flota.
Diapositiva 2. La reserva de energía de la batería.
- La ansiedad de autonomía.
Ningún conductor quiere quedarse tirado en la carretera, motivo por el que se intenta no apurar ni el depósito de combustible ni la batería. En los coches de combustión es relativamente sencillo, si ha ocurrido, ir a repostar, pero con los eléctricos la cosa se complica. Para tranquilizar a los conductores de vehículos eléctricos, hay que tener en cuenta que, incluso cuando la batería marca que está al 0 %, todavía se puede recorrer algo más de distancia.
Los sistemas de los coches eléctricos modernos esconden una reserva de energía interna pensada para casos excepcionales que permite seguir rodando incluso cuando, en teoría, ya no se dispone de más electricidad.
A continuación, se presentan dos estudios para conocer qué sucede cuando la batería marca 0 %.
- Estudio realizado por ADAC.
El organismo alemán ADAC, el club del automóvil alemán, ha realizado un estudio con seis coches eléctricos: BYD Seal, KIA EV6, NIO EL6, Tesla Model Y, Volkswagen ID.3 y Volvo EX40. El objetivo del estudio era averiguar cómo avisan los coches de batería baja y si realmente se detienen cuando la carga llega al 0 %. Al igual que en los coches con motor de combustión, estos también cuentan con un testigo amarillo que informa de que la batería se está descargando. Casi todos incluyen un mensaje de texto que así lo indica y, en algunos, el testigo de la batería se ilumina en naranja.
El experimento se llevó a cabo en una pista cerrada de una antigua base aérea en Baviera, donde se mantuvieron velocidades constantes para minimizar las variables. Todos partieron con un 30 % de batería y rodaron hasta que se apagaron. El objetivo no era solo observar cuánto duraban, sino también cómo se comportaban antes y después de quedarse sin batería.
En todos los modelos aparece una primera advertencia temprana, entre el 15 y el 20 % de batería. Se trata de un mensaje visual, que a veces va acompañado de un icono naranja con forma de pila. A medida que se sigue rodando, las alertas se vuelven más intensas y se hacen acústicas para recordar al conductor que debe buscar un punto de carga de inmediato. Algunos coches incluso sugieren medidas de ahorro, como pasar al modo Eco o reducir la climatización.
El momento en que lo hace en cada coche eléctrico de los que forman la prueba es diferente. En el coreano se indica cuando la capacidad de la batería alcanza el 21 %, pero en el sueco avisa cuando el agua está al cuello, con solo un 7 %. Al menos en el coreano, ese punto extra por encima del 20 % te indica que aún dispones de 70 kilómetros antes de que se pare por completo. Lógicamente, cuanto más se acerca el cero por ciento, más insistentes son los avisos, sumándose el acústico a los luminosos.
Además, los coches eléctricos están preparados para que, a partir de un nivel de carga muy bajo, el rendimiento disminuya notablemente: la aceleración se ralentiza tanto que incluso puede dar la sensación de que está averiado, pero es solo una forma de ahorrar energía al máximo posible e impedir que pisas el acelerador para llegar cuanto antes a un enchufe.
Durante el descenso del 30 % al 20 %, los coches siguieron funcionando sin limitaciones. El aire seguía fresco, la respuesta del acelerador no cambió y apenas se encendieron testigos leves. Todo normal. Pero al entrar en el 10 %, el panorama comenzó a cambiar, así como las pistas de lo que vendría.
Ninguno de los seis coches eléctricos sometidos a esta prueba de autonomía del ADAC alemán se detuvo por completo, ya que la reserva de energía les permitió recorrer entre 15 y 20 kilómetros. Este resultado se obtuvo en unas condiciones muy favorables, ya que, de haberse realizado en pleno invierno, con temperaturas extremadamente bajas o con baterías más desgastadas, el resultado habría sido muy diferente y no tan positivo. Las conclusiones del estudio también aportan otros datos importantes e interesantes.
El Tesla Model Y y el Kia EV6 ofrecieron una transición más suave, mientras que el BYD Seal y el Volkswagen ID.3 mostraron recortes más bruscos.
La prueba demostró que no todos los coches avisan igual ni reaccionan con la misma suavidad. Algunos activan avisos visuales o mensajes directos, mientras que otros reducen la potencia sin una explicación clara. El problema radica en que no existe un estándar universal que informe al conductor de lo que le espera.
- Estudio realizado por el canal de Youtube Out of Spec Testing.
En un vídeo de prueba realizado por el canal Out Of Spec Testing, se sometió a prueba un Tesla Model 3 Premium 2026, que sorprendió por los resultados obtenidos.
La prueba consistía en conducir el coche hasta que el ordenador de a bordo marcara un 0 % de batería y continuar conduciendo para ver cuánto más podía avanzar. Incluso cuando la pantalla indicaba un 0 % de batería y 0 millas de autonomía restante, la prueba se ha realizado en Estados Unidos, el Model 3 siguió avanzando 31 millas adicionales, lo que equivale a unos 50 kilómetros aproximadamente, antes de detenerse. No es precisamente una cifra baja, lo que ofrece cierta garantía a los usuarios de que, incluso si la situación se complica, dispondrán de energía adicional para resolver la situación.
Para ponerlo en contexto, esta versión del Model 3 tiene una autonomía oficial estimada por la EPA de unas 363 millas, alrededor de 584 kilómetros con la batería totalmente cargada, lo que ya la sitúa entre las berlinas eléctricas con mayor alcance del mercado.
Según se puede observar en la demostración, cuando el sistema detecta que la batería está casi agotada, el propio vehículo advierte al conductor y puede tomar el control para maximizar la autonomía, limitando algunas funciones o la velocidad, por ejemplo, con el fin de preservar la poca energía restante y evitar detenerse hasta que sea inevitable.
- Que sucede al llegar al 0% según los tests.
- Reserva Oculta.
Los fabricantes incluyen una pequeña reserva de energía (buffer) que no se muestra en el indicador y que permite seguir moviéndose.
Esta zona solo debe utilizarse en caso de emergencia y que el comportamiento varía en función de las condiciones externas.
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- Modo "Tortuga".
El coche entra en modo de potencia limitada, lo que reduce drásticamente la velocidad y la aceleración para conservar esa energía extra.
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- Advertencias.
Aparecen símbolos de advertencia, como el de la tortuga, y mensajes claros que indican que la potencia es limitada, aunque en algunos modelos estos mensajes son más ambiguos.
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- No es un apagado instantáneo.
El coche no se para de golpe, pero esa autonomía «extra» no es fiable y se reduce en condiciones adversas, como frío, cuestas o atascos.
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- No todos los sistemas de gestión de batería son igual de precisos.
Algunos coches ofrecen una estimación muy ajustada, mientras que otros pueden fallar en el cálculo si la batería está degradada o las condiciones ambientales no son favorables. Es decir, lo que funciona un día, podría no hacerlo otro. Lo más prudente es anticiparse y no estirar la autonomía hasta el límite, sino cargar antes de que el 0 % aparezca en la pantalla. Aunque el software sea más inteligente que nunca, no sustituye al sentido común.
- Implicaciones en la gestión de la flota.
La principal consecuencia cuando la batería marca 0%, es que todavía queda unos kilómetros de autonomía.
Se recomienda implementar las siguientes medidas.
- Confiar en el 0 % es arriesgado.
Si usas esa reserva, te quedas sin margen de reacción y puedes quedarte tirado inesperadamente.
No es un «extra» para llegar a casa, ese tramo adicional es un colchón de seguridad para situaciones muy concretas, no una autonomía garantizada.
Apurar hasta el 0 % es una mala práctica que reduce el rendimiento y te deja en una situación vulnerable.
- Formación al conductor.
Hay que impartir formación al conductor de que sucede cuando la batería se aproxima al 0%, como el vehículo disminuye la potencia y puede que dejen de funcionar ciertos elementos de confort, porque el conductor puede pensar que hay una avería en el vehículo.
- No es recomendable como práctica habitual.
Este extra puede resultar tranquilizador para los conductores, pero hay que tener claro que solo se debe utilizar en casos extremos, ya que los fabricantes insisten en que no se debe confiar en esta reserva como una práctica habitual para gestionar la autonomía.
Si apuras constantemente la autonomía, acabarás dañando las celdas y llamar a la grúa para que te rescate será una minucia comparado con el gasto que supondrá sustituir o reparar la batería.
- 20% de carga de la batería.
Para mantener la salud de la batería a buen nivel, es mejor mantener la carga en valores de entre el 20 y el 80 %.
La descarga completa de la batería acelera su degradación, y la batería perderá autonomía más rápidamente, lo que puede llevar a su sustitución con el alto coste que supone.
En resumen, la mayoría de los fabricantes de coches eléctricos programan una zona de amortiguación en la batería que permite que los coches sigan funcionando algunos kilómetros después de que el indicador llegue a cero, con el objetivo de evitar que se queden tirados de forma abrupta, de una manera similar a lo que ocurre con un vehículo de combustión.
La distancia extra puede variar en función del modelo, las condiciones de conducción y el estado de la batería, pero, incluso en pruebas realizadas por terceros, se ha observado que muchos vehículos eléctricos ofrecen entre 15 y 30 kilómetros adicionales después de marcar el 0 % de carga en el indicador.
Diapositiva 3. Gracias por su tiempo.
La clase ha desarrollado la reserva de energía de la batería del vehículo eléctrico, que pasa realmente cuando la batería marca 0%, y las implicaciones en la gestión de la flota, hasta pronto.
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Escrito por José Miguel Fernández Gómez.




















