Diapositiva 1. Introducción.
La clase desarrolla la degradación de la baterías de los híbridos enchufables, y las implicaciones en la gestión de la flota.
Diapositiva 2. La degradación de las baterías de los híbridos enchufables.
- Estudio de ADAC.
La fiabilidad a largo plazo de los vehículos electrificados es una gran incógnita para miles de conductores. Si bien los vehículos eléctricos de batería (BEV) gozan de una percepción generalmente positiva en cuanto a la durabilidad de sus baterías, un reciente y exhaustivo análisis a gran escala ha confirmado lo que muchos expertos sospechaban: las baterías de los híbridos enchufables (PHEV) envejecen de manera fundamentalmente distinta y, a menudo, más rápida, con diferencias significativas entre marcas y modos de uso.
El estudio, llevado a cabo en 2025 por el club automovilístico alemán ADAC en colaboración con la empresa de diagnóstico de baterías Aviloo, analizó datos reales de más de 28.000 híbridos enchufables de diversas marcas y modelos a lo largo de seis años. El resultado es un mapa detallado sobre la degradación de estos sistemas, un hallazgo de vital importancia para el creciente mercado de vehículos de segunda mano.
- Los ciclos de carga y recarga.
La principal conclusión del análisis es que las baterías de los híbridos enchufables tienden a perder su capacidad útil de forma más acelerada que las de los vehículos eléctricos. Esta diferencia no se debe a un defecto de diseño, sino a una cuestión de pura física operativa relacionada con el tamaño del paquete de baterías.
Las baterías de los híbridos enchufables son inherentemente más pequeñas y, para proporcionar una autonomía eléctrica funcional, están sometidas a un mayor estrés de ciclado. A lo largo de la vida útil del vehículo, la batería de un híbrido enchufable experimenta muchos más «ciclos equivalentes completos» y cada kWh de su capacidad se «trabaja» más intensamente que en un eléctrico 100 %. Esta intensidad en los ciclos de carga y descarga incrementa el desgaste químico en las celdas.
A esto se suma la gestión térmica. Los eléctricos de última generación suelen contar con sofisticados sistemas de refrigeración y calefacción activos que mantienen la batería en un rango de temperatura óptimo. Los híbridos enchufables, especialmente los de generaciones anteriores, a menudo se conforman con sistemas de gestión térmica más sencillos, lo que expone la química interna a mayores fluctuaciones de temperatura y acelera el envejecimiento.
El estudio del ADAC no solo identificó la causa de la degradación, sino que también estableció los porcentajes de estado de salud (SoH) esperados en función del kilometraje. Estos datos se convierten en una herramienta muy valiosa para quienes evalúan la compra de un híbrido enchufable de segunda mano.
Según las mediciones, el SoH promedio de las baterías de los vehículos híbridos enchufables debería situarse en los siguientes valores mínimos:
- 92% tras alcanzar los 50.000 kilómetros.
- 88% al llegar a los 100.000 kilómetros.
- 84% en el entorno de los 150.000 kilómetros.
- 80% una vez superada la barrera de los 200.000 kilómetros.
La buena noticia es que la mayoría de los vehículos analizados mantienen un nivel de SoH superior al 80 % incluso después de recorrer 200.000 km, cifra que la mayoría de los fabricantes garantizan.
- Factor de uso.
Uno de los hallazgos más interesantes, y hasta cierto punto contraintuitivos, se refiere al comportamiento del conductor. El estudio confirmó una fuerte correlación entre el patrón de uso y la longevidad de la batería.
Paradójicamente, los coches que se condujeron con más frecuencia en modo puramente eléctrico, también conocido como modo de agotamiento de carga o charge-depleting, mostraron una degradación más rápida del paquete de baterías. Por el contrario, aquellos que dependieron más de su motor de combustión tendieron a conservar mejor sus baterías. La razón es simple: cada vez que se usa el modo eléctrico, el paquete de baterías se somete a un ciclo de descarga. Cuantos más ciclos se realicen, más estrés se añade a la batería.
Las baterías poco usadas, los puntos amarillos se concentran en el rango superior, donde la capacidad de la batería es buena. La gran dispersión de los puntos ilustra que, además de los patrones de uso, factores como el fabricante, el modelo, el tipo de batería, los defectos de las celdas y la temperatura influyen en la vida útil de la batería.
Las diferencias entre fabricantes resultaron significativas y son un dato crucial para el usuario.
Los modelos híbridos enchufables de Mercedes-Benz destacaron por su estabilidad, ya que mantuvieron niveles de SoH notablemente altos y estables incluso superados los 200 000 kilómetros.
En el extremo opuesto, algunos modelos de Mitsubishi mostraron una degradación significativa y temprana, incluso con pocos kilómetros, aunque esta tendencia se estabilizaba posteriormente.
Los vehículos del Grupo Volkswagen y Volvo se mantuvieron en un rango considerado «poco reseñable», mientras que los modelos de BMW presentaron una variación considerable en la degradación, que dependía directamente del grado de uso eléctrico.
Este estudio subraya que, si bien la tecnología híbrida enchufable ofrece una flexibilidad innegable, requiere una consideración especial en términos de durabilidad de la batería, muy distinta a la de los eléctricos puros. Para quien compre un vehículo de segunda mano, será fundamental no solo verificar el kilometraje, sino también el historial de carga y, sobre todo, la marca del vehículo.
- Implicaciones en la gestión de la flota.
La principal consecuencia es la perdida de autonomía y del valor residual del vehículo con el tiempo.
Se recomienda implementar las siguientes medidas.
- Adquisición del vehículo.
Antes de adquirir un hibrido enchufable, se recomienda realizar un estudio sobre la degradación de la batería de ese modelo de vehículo. Es importante conocer como es la degradación de la batería.
Como se desarrolla en el estudio hay diferencias significativas entre los fabricantes de vehículos.
La fuentes de la información son los estudios realizados por organizaciones como ADAC, los propios fabricantes de los vehículos y baterías, nuestra propia experiencia con los vehículos de la flota, otras flotas de vehículos, o realizar búsquedas en Internet.
- Adquisición del vehículo de segunda mano.
Antes de adquirir un híbrido enchufable de segunda mano, hay que tener en cuenta el kilometraje, el historial de carga, el estado de la batería-SoH y, sobre todo, la marca del vehículo.
- Venta del vehículo.
Como se ha desarrollado en el estudio, hay marcas de vehículos que tienen mayores degradaciones en sus baterías, y por lo tanto el valor residual del vehículo es menor, además se tendrán más dificultades para vender el vehículo.
- Cambio de batería.
El coste de la batería de un hibrido enchufable es elevado, el coste del KW-h/Kg de un hibrido enchufable es mayor que un vehículo eléctrico 100%.
Normalmente un hibrido enchufable, se utiliza en modo eléctrico y el motor de combustión interna.
Si por ejemplo el modo eléctrico tiene una autonomía de 60 kilómetros, y con el tiempo se pierde un 20% de la batería, habremos perdido 12 kilómetros de autonomía, teniendo 48 kilómetros de autonomía.
No se recomienda cambiar la batería de un híbrido enchufable porque haya perdido autonomía. No compensa el alto coste de la batería por tener 10-15 kilómetros más en modo eléctrico, si además se pueden recorrer con el motor de combustión interna, no compensa.
Diapositiva 3. Gracias por su tiempo.
La clase ha desarrollado la degradación de la baterías de los híbridos enchufables, y las implicaciones en la gestión de la flota, hasta pronto.
Descarga el audio
Escrito por José Miguel Fernández Gómez.





















