
El caso real de ahorro de la utilización del camión eléctrico de Buhck
La rentabilidad de los camiones eléctricos sigue siendo un tema de preocupación para muchas empresas de transporte, especialmente debido a su elevado costo de adquisición en comparación con los modelos diésel. Sin embargo, algunas compañías que han estado utilizando esta tecnología por años ya cuentan con datos suficientes para realizar sus propios análisis financieros. Buhck Gruppe, una empresa alemana de servicios medioambientales y gestión de residuos, ha llegado a la conclusión de que sus camiones eléctricos resultan más económicos que los diésel en sus condiciones de trabajo.
La empresa, que lleva a cabo parte de sus actividades en Hamburgo, ha estado incorporando vehículos eléctricos a sus operaciones durante los últimos cuatro años. De acuerdo con los cálculos internos compartidos por el director gerente, Markus Horstkötter, con el medio especializado Electrive, durante 2025 los camiones eléctricos registraron costes totales un 15% inferiores a los de vehículos diésel equivalentes. Esta discrepancia resulta de particular importancia, ya que el análisis abarca no solo el costo de adquisición, sino también la depreciación asociada a dicho precio.
Sin embargo, el indicador más relevante en lo que respecta a las implicaciones económicas de esta decisión es el ahorro diario. De acuerdo con los cálculos realizados por la empresa, cada camión eléctrico permite reducir los costes aproximadamente en 125 euros por jornada, considerando un recorrido medio de 250 kilómetros. Si se mantiene la actual tendencia de utilización, se estima que el ahorro puede alcanzar los 30.000 euros anuales por vehículo. Esta cantidad resulta significativa para cualquier empresa que gestione una flota de transporte pesado.
La empresa alemana cuenta en la actualidad con 53 vehículos en sus instalaciones ubicadas en el distrito de Billbrook, en Hamburgo, de los cuales 14 son totalmente eléctricos. Entre la gama de vehículos disponibles se encuentran los camiones Volvo FH Electric y FM Electric, utilizados para diversas tareas relacionadas con el transporte de residuos, contenedores y materiales. La flota eléctrica superó los 500.000 kilómetros recorridos durante 2025, lo que ha permitido a la compañía evaluar su funcionamiento en condiciones habituales de trabajo.

Como se desprende de los datos económicos, existen diferencias significativas entre ambas tecnologías. De acuerdo con las estimaciones realizadas por Buhck, el coste operativo de los camiones diésel se sitúa en un rango de entre 1,70 y 1,75 euros por kilómetro, mientras que el de los vehículos eléctricos se encuentra en un intervalo de entre 1,17 y 1,20 euros. La ventaja se origina principalmente del menor consumo de energía y de las menores necesidades de mantenimiento. Sin embargo, el resultado final depende de diversos factores, tales como las condiciones de utilización, los precios de la energía y la inversión realizada.
Ciertamente, el mantenimiento constituye uno de los aspectos más relevantes para la compañía. Los camiones eléctricos no requieren de operaciones habituales en los vehículos de combustión, tales como los cambios de aceite del motor y las intervenciones sobre determinados componentes mecánicos o sistemas de tratamiento de gases. Aunque se ha observado un desgaste ligeramente superior de neumáticos y frenos, se ha comprobado que las visitas al taller se han reducido de manera considerable.
Sin embargo, el precio de adquisición sigue siendo una de las principales barreras. Hasta hace poco, el coste de un camión eléctrico equipado con la carrocería y los sistemas necesarios para trabajar podía alcanzar aproximadamente los 370.000 euros. Aunque la empresa afirma que los precios están en descenso, un vehículo diésel comparable podría seguir costando alrededor de 100.000 euros menos. Por lo tanto, para evaluar la rentabilidad, Buhck no se limita al desembolso inicial, sino que también considera los costes durante toda su vida útil.
Según lo expresado por Horstkötter en declaraciones a Electrive, el mayor precio de compra queda justificado por una vida útil de nueve años. El directivo explica que la evolución del mercado también está beneficiando a los compradores, ya que los fabricantes necesitan incrementar las ventas de vehículos de cero emisiones para cumplir con sus objetivos regulatorios. De hecho, Buhck se ha propuesto como meta reducir el precio de sus próximas adquisiciones hasta aproximadamente 250.000 euros por camión.

La clave para ahorrar 125 euros diarios está en cómo se recargan los camiones.
Para comprender adecuadamente estos resultados, es fundamental tener en cuenta que Buhck cuenta con su propia infraestructura de recarga. La empresa cuenta con 16 puntos de carga de alta potencia del fabricante finlandés Kempower, diseñados para distribuir dinámicamente la electricidad y alcanzar hasta 280 kW por punto. Gracias a esta instalación, los camiones pueden recargarse de manera habitual durante el período nocturno, mientras permanecen estacionados en sus instalaciones.
Este aspecto resulta de vital importancia, ya que el uso frecuente de estaciones públicas de recarga rápida conllevaría un incremento sustancial en los costes energéticos. La compañía se encuentra en disposición de controlar de manera más eficiente el precio de la electricidad y organizar las operaciones de modo que los vehículos recuperen la energía necesaria sin alterar su jornada laboral. Por tanto, es preciso señalar que los 125 euros diarios de ahorro no deben interpretarse como una cifra extrapolable automáticamente a cualquier transportista.
La creciente electrificación plantea nuevos desafíos que deben abordarse con seriedad y profesionalismo. Buhck estima que, una vez que toda su flota esté equipada con tecnología eléctrica, requerirá aproximadamente 3,5 millones de kWh de electricidad anualmente. La instalación fotovoltaica actual no será suficiente para cubrir la demanda prevista, por lo que se están estudiando nuevas soluciones de almacenamiento y generación energética. Entre las posibilidades que se están evaluando, se encuentran incluso aerogeneradores de eje vertical, con los que se pretende producir parte de la electricidad necesaria.
A pesar de las dificultades mencionadas, la experiencia de la compañía ha sido lo suficientemente positiva como para continuar sustituyendo camiones diésel. Su objetivo es incorporar entre siete y ocho vehículos eléctricos anualmente y completar la electrificación de la flota para el año 2032. Como indica Horstkötter, una vez concluidos los primeros años de adaptación, los camiones eléctricos se han integrado plenamente en las operaciones habituales de la empresa, ofreciendo beneficios adicionales en términos de comodidad y reducción del ruido.
El caso de Buhck demuestra que los camiones eléctricos pueden resultar económicamente competitivos, siempre y cuando se tengan en cuenta factores como las rutas, el kilometraje y la infraestructura de recarga. Tras cuatro años de experiencia y más de medio millón de kilómetros recorridos por su flota eléctrica en 2025, la empresa alemana considera que la decisión no solo responde a criterios medioambientales, sino que también le permite reducir sus costes y mejorar la rentabilidad de sus operaciones.
Escrito por José Miguel Fernández Gómez.





















