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- Introducción.
La clase desarrolla los síntomas y problemas del fallo en el sensor del árbol de levas.
- Síntomas y problemas del fallo en el sensor del árbol de levas.
Como la mayoría de los conductores, es posible que no sepas cómo detectar un fallo en el sensor del árbol de levas de tu coche. Y es normal, ya que se trata de una avería que puede parecer técnica o difícil de identificar, pero que afecta directamente al sistema de encendido e inyección del vehículo.
La falta de conocimientos de mecánica puede hacer que interpretemos mal ciertos indicios de mal funcionamiento. Por eso, conviene conocer al menos lo básico sobre esta pieza, ya que ignorar una avería en el sensor del árbol de levas puede provocar importantes daños mecánicos y económicos.

- ¿Qué es y para qué sirve?.
El árbol de levas es la pieza que abre y cierra las válvulas del motor, regulando el paso de la mezcla aire-combustible y la salida de los gases de escape. En los coches modernos, el sensor del árbol de levas tiene una función clave: detectar la posición exacta del primer cilindro en el punto muerto superior.
Esta información se envía a la unidad de control del motor, que ajusta tanto la chispa de encendido como la mezcla de combustible. Si la señal que transmite el sensor no es precisa, el rendimiento del motor se ve afectado, lo que puede dificultar incluso el arranque.
- ¿Dónde va el sensor del árbol de levas?.
Se encuentra en la parte superior del motor de inyección directa, tanto en los diésel como en los de gasolina, y en un lateral junto a la culata. Normalmente está a la izquierda, aunque según el propulsor también puede estar a la derecha.
El sensor, que es magnético, coincide con uno de los piñones del engranaje del árbol de levas, que sobresale un poco más que los demás. De esta forma, el sensor detecta cada vez que ese piñón pasa por su punto de referencia. Esta información se envía a la unidad de control del vehículo, que decide la cantidad de mezcla de combustible y aire que debe enviarse al cilindro en función de la posición del pistón.

- ¿Dónde va el sensor del árbol de levas?.
Se encuentra en la parte superior del motor de inyección directa, tanto en los diésel como en los de gasolina, y en un lateral junto a la culata. Normalmente está a la izquierda, aunque según el propulsor también puede estar a la derecha.
El sensor, que es magnético, coincide con uno de los piñones del engranaje del árbol de levas, que sobresale un poco más que los demás. De esta forma, el sensor detecta cada vez que ese piñón pasa por su punto de referencia. Esta información se envía a la unidad de control del vehículo, que decide la cantidad de mezcla de combustible y aire que debe enviarse al cilindro en función de la posición del pistón.
- Síntomas habituales de fallo en el sensor del árbol de levas.
Un fallo en este sensor puede notarse de varias maneras. Estas son las señales más frecuentes:
- El coche no arranca.
Si el sensor no funciona correctamente y no se sincroniza con el del cigüeñal, el motor no arranca. Se trata de un sistema de seguridad diseñado para evitar daños en partes críticas del motor.
- Tirones o pérdida de potencia.
Un sensor defectuoso puede enviar datos incorrectos a la centralita, lo que provoca tirones, pérdida de potencia del motor e incluso paradas, sobre todo al circular a bajas revoluciones.
- Testigo de avería encendido.
La luz de avería del motor en el cuadro de instrumentos puede ser una pista. Si se enciende junto con otros síntomas, es probable que el sensor del árbol de levas sea el culpable.
- Ralentí inestable.
Un ralentí que sube y baja sin razón aparente suele indicar que el sensor está sucio o dañado y transmite información imprecisa a la centralita.
- Mayor consumo de combustible.
Una proporción incorrecta de aire y combustible, causada por un sensor defectuoso, puede aumentar notablemente el consumo, afectando tanto a la eficiencia como al bolsillo del conductor.
- Puede surgir un ruido molesto al circular a bajas revoluciones.
- El motor puede pararse mientras conduces.

- ¿Qué puede causar el fallo del sensor?.
El fallo del sensor del árbol de levas puede deberse a varias causas. Las más frecuentes son.
- Restos metálicos en el sistema.
El desgaste de los componentes del sistema de distribución genera pequeñas virutas metálicas que pueden interferir con el sensor e impedir una lectura correcta de la posición.
- Desgaste por uso o acumulación de suciedad.
Con el paso del tiempo, el sensor puede acumular residuos o deteriorarse. Esto reduce la distancia entre el sensor y el piñón, lo que provoca fricción y fallos de lectura. Antes de cambiarlo, conviene hacer una revisión visual. Si no se detecta nada a simple vista, lo más adecuado es utilizar una herramienta de diagnóstico conectada al puerto OBD del vehículo.

- Se puede cambiar fácilmente?.
Sí, siempre que tengas nociones básicas de mecánica. El sensor se fija a la culata con un tornillo y se conecta a la unidad de control. Para acceder a él, hay que desmontar la correa de accesorios y retirar la tapa de la distribución, teniendo cuidado de recordar la posición original. Siguiendo los pasos correctos y con las herramientas adecuadas, el cambio puede hacerse en aproximadamente una hora.
- ¿Cuánto cuesta la reparación?.
El coste del sensor varía en función del modelo de vehículo y del fabricante, y oscila entre 40 y 150 euros. A esto hay que sumar el coste de la mano de obra si se lleva el vehículo al taller, lo que puede elevar el precio en función de la complejidad del acceso al componente. En cualquier caso, cuanto antes se actúe, menos consecuencias tendrá.
Una avería en el sensor del árbol de levas puede provocar fallos graves en el motor si no se atiende a tiempo. Por eso, si detectas alguno de los síntomas mencionados, lo más recomendable es revisar el sensor, limpiarlo si es necesario y, si el problema persiste, acudir a un profesional para que realice un diagnóstico completo. Una intervención a tiempo puede evitar daños mayores y costes más elevados.
- Gracias por su tiempo.
La clase ha desarrollado los síntomas y problemas del fallo en el sensor del árbol de levas.
Escrito por José Miguel Fernández Gómez




















