
FedEx sustituirá 2.000 camiones diésel por otros eléctricos ahorrando 1,7 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera
El reparto mediante camiones o furgones eléctricos no es una exclusividad de Amazon y Tesla. En absoluto. Si bien en China se prevé que para el año 2030 circulen 100.000 camiones equipados con baterías y sistemas de conducción autónoma, en Europa y en Estados Unidos se observa una tendencia similar en el ámbito logístico.
Ciertamente, es posible afirmar que, si se considera a otro gigante del transporte como FedEx, esta es considerada la mayor empresa de transporte urgente del mundo frente a Amazon, el gigante de la logística. FedEx ha manifestado su intención de ahorrar 800 millones de dólares (equivalentes a 710.500.000 euros) en diésel durante los próximos 20 años. Para lograrlo, ha tomado la decisión de incorporar 2.000 nuevos camiones eléctricos a su flota en Estados Unidos y Canadá, los cuales reemplazarán a su equivalente en número de camiones diésel.
710.500.000 € es mucho ahorro en diésel.
El fabricante de estos 2.000 camiones eléctricos —o, más precisamente, furgones eléctricos— encargado recientemente por FedEx es Harbinger, una empresa con sede en California que se especializa en la producción de furgones y camiones de reparto eléctricos e híbridos enchufables.
Estos vehículos se ofrecen en una variedad de tamaños, con distancias entre ejes que alcanzan hasta 5,28 metros, superando a los furgones eléctricos fabricados por Rivian para Amazon. Todos los vehículos están equipados con un motor eléctrico de 440 CV y un paquete de baterías modular que proporciona una autonomía de hasta 210 millas (338 km). Además, estas baterías se pueden recargar del 20 al 80% en menos de una hora mediante un cargador rápido.
Con una estética similar a la de los camiones de reparto tradicionales en Estados Unidos, la empresa de transporte FedEX adquirió el año pasado una cantidad de camiones eléctricos de este tipo a Harbinger. Sin embargo, ahora ha decidido solicitar una cantidad significativamente mayor, concretamente 2.000 unidades, las cuales el fabricante norteamericano entregará en su totalidad durante los próximos 18 meses.

Según ha hecho público Harbinger, la adquisición de estos 2.000 camiones eléctricos supondrá para esta corporación de transporte un ahorro de 800 millones de dólares en combustible diésel, lo que equivale a 710.500.000 euros al cambio actual.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que esta cifra de 710.500.000 € representa el ahorro total en diésel para la flota de 2.000 camiones. Como se ha mencionado, cada año se prevé que la implementación de estos nuevos camiones eléctricos generará un ahorro de 40 millones de dólares (equivalente a 35.530.000 euros) únicamente en combustible.
Además del ahorro en diésel, se presenta otra ventaja significativa para el medio ambiente. La adquisición de 2.000 nuevos camiones o furgones eléctricos por parte de FedEx representa una inversión significativa en infraestructura sostenible. Estos vehículos no solo reducirán las emisiones de CO2 en más de 1,7 millones de toneladas durante los próximos 20 años, sino que también contribuyen al compromiso de la empresa con la innovación y la responsabilidad ambiental.
Escrito por José Miguel Fernández Gómez.




















